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Comunicación Sistema UNIVA

¿Cómo le podemos llamar a lo que estamos viviendo? 2> Por | Líderes de opinión, Voces UNIVA | Sin comentarios

Mtra. Laura O. Robles Sahagún • Coordinadora de Alumni y Bolsa de Trabajo

 

No hablaré de nada nuevo, no hablaré de algo desconocido. Hoy me siento obligada a hablar de lo que desde hace casi un año es el tema, estemos donde estemos, leamos lo que leamos, platiquemos con quien platiquemos. Simplemente hoy quiero compartir mi visión de esta novela que solo puedo calificar como dantesca, permitiéndome hacer alusión a este término que se ha popularizado por la forma en que el escritor Dante Alighieri relata una de las tres partes de su obra “La Divina Comedia”: el infierno.

Lo que he estado viendo, de unos días para acá, a diferencia de todo el pandémico 2020, nunca imaginé siquiera que pudiera darse en la vida real, por ello me atrevo a adjetivarlo como dantesco, en esa connotación de horrible, de espeluznante, de macabro, de desolador. Hay filas en las farmacias buscando medicamentos escasos y que por cierto día a día aumentan de precio; qué decir de las personas formadas para comprar oxígeno o la gente publicando desesperadamente que busca concentradores o tanques; hay lista de espera para ingresar a los hospitales, en los públicos no hay lugar y hasta abandonan a enfermos en el piso para que sean atendidos, en los privados tampoco hay camas disponibles y las cifras a pagar son increíblemente altas.

Qué decir de las imágenes aterradoras de las carrozas funerarias esperando en fila para recoger los cuerpos de las personas fallecidas; hay fila en las casas funerarias para poder velar, aunque sea por cuatro horas, a los difuntos y solo pueden estar 15 personas (si se quiere aumentar el número de personas, el permiso puede salir en más de 20mil pesos); hay que esperar turno en los panteones para cremar o para inhumar y asimismo para que las cenizas sean entregadas. Cualquier cambio que se quiera hacer, aun en los planes de previsión funerarios, son de miles de pesos.

Vi muchos mensajes al finalizar el año en donde decían que había sido un año de aprendizaje, pero ¿de verdad estamos aprendiendo alguna lección? Porque hay acaparamiento, abuso en los precios y en la calidad de productos y servicios. También vi imágenes de playas y destinos turísticos llenos. Leía que los centros comerciales estaban atestados previo a las celebraciones decembrinas. Veo fotografías de gente que anda de fiesta, tanto en las ciudades como en los pueblos (en algunos casos bajo la complicidad de las autoridades), sin mayor protección y sin cuidar la tan famosa “sana distancia”. ¿A esto cómo lo podemos calificar, doble moral o gente sin miedo?

No hay día que no lea condolencias de personas cercanas, para compañeros de trabajo, conocidos, familiares. El ambiente huele a muerte, a una descontrolada muerte que no son números, son dolores reales, vidas cercanas, que se van sin poder hacer algo por ellas.

El miedo que causa la enfermedad, sus consecuencias, su desafiante atención, las diferentes manifestaciones y el desconcierto de complicarse en cualquier momento es aterrador. Las mutaciones de las cepas y los síntomas aun inciertos causan pánico y es inevitable sentirlo tanto para el paciente como para su familia o sus seres queridos, quizá pudiera ser derivado del exceso de información y de desinformación.

¿Cuánto más necesitamos pasar para poner en práctica ese supuesto aprendizaje del que hablamos o seguiremos siendo parte de esta novela dantesca en un nuevo capítulo llamado vida?

 

Publicado en La Crónica de Hoy Jalisco del viernes, 15 de enero de 2021.

Desinformar 2> Por | Líderes de opinión, Voces UNIVA | Sin comentarios

Pbro. Lic. Armando González Escoto • Director de Publicaciones del Sistema UNIVA

 

La libertad de expresión es un bien invaluable, la sociedad occidental invirtió en su conquista cientos de años, hasta lograr convertirla en ley y en termómetro de civilidad política y social.

Esta libertad se ha buscado para dar expresión a la diversidad de opiniones, observaciones y pensamientos que se da entre los seres humanos, y en principio es absoluta, partiendo de la base de que cuanta persona expone su punto de vista es capaz de sustentarlo o de asumir las consecuencias.

Pero si esta libertad es un derecho que está ahí, a disposición de todos, supone en la gente la capacidad de saber discernir todo cuanto los demás dicen por el medio que sea, y es justo en ese punto donde la sociedad se convierte una y otra vez en una torre de Babel. Hacer que las verdades que algunos no quieren que se sepan, parezcan mentiras, y que las mentiras que otros quieren divulgar parezcan verdades, es hoy día el deporte de individuos, empresas e instituciones de todo tipo y marca, cuya consecuencia es el cultivo de la sospecha, la incertidumbre, la confusión y finalmente el agnosticismo informático.

El pasado año 2020 nos brindó sin duda el más impresionante escenario mundial del teatro desinformativo, donde todos los vestuarios de la humanidad se lucieron a la hora de divulgar noticias epidemiológicas en todas las escalas de la verdad y de la mentira, contando con que para cualquier afirmación que se hiciera, por descabellada que fuera, habría siempre mentalidades adecuadas para asumirla y “reenviarla” como verdad absoluta, en sucesión interminable y planetaria.

En el revoltijo “informativo” en torno al COVID-19 naufragaron honras, se manipularon documentos científicos, se alteraron declaraciones valiosas, se multiplicaron las “falsas noticias”, y cuanta persona se puso al frente del problema, independientemente de sus méritos, acabó siendo sospechoso, inepto, vendido, emisario del anticristo, cómplice conjurado del “nuevo orden mundial”, o aliado de los alienígenas.

Esta desinformación generó linchamientos morales en casi todo el planeta, e incluso en países que solían ser más civilizados, se dieron verdaderos movimientos sea para negar el problema, sea para oponerse a las medidas preventivas que las autoridades iban implementando. En otras regiones la autoridad acabó optando por un “sálvese quien pueda”, como pueda, y por lo demás, hagan lo que quieran. Esta huida de la autoridad fue más sensible a la hora en que los vivales de siempre encarecieron desmedida e injustificadamente los precios del oxigeno, de los tanques, de los honorarios y los costos hospitalarios sin que nadie los controlara o sancionara.

Y si en su momento la epidemia ha tenido este tratamiento, ahora las infinitas opiniones sobre la vacuna no se han quedado atrás: que no sirve, que sirve poco, que transmite el virus que se quiere evitar, o que conlleva elementos no declarados con el avieso objetivo de atontar o aniquilar a la humanidad que ingenuamente la reciba.

Esta es la sociedad humana, así somos, así pensamos y compartimos, así reaccionamos ante una amenaza evidente, porque para prevenir la credulidad hoy sabemos que no bastan ni siquiera los mejores títulos académicos ni la racionalidad más evolucionada.

 

Publicado en El Informador del domingo 17 de enero de 2021

Salir de la caverna 2> Por | Líderes de opinión, Voces UNIVA | Sin comentarios

Mtro. Miguel Camarena Agudo • Encargado de corrección y estilo del Sistema UNIVA

 

Se encuentran en ella desde su niñez, sujetos por cadenas que les inmovilizan las piernas y el cuello, de tal manera que no pueden ni cambiar de sitio ni volver la cabeza, y no ven más que lo que está delante de ellos… Se parecen a nosotros, respondí. Y, ante todo, ¿crees que en esta situación verán otra cosa de sí mismos y de los que están a su lado que unas sombras proyectadas por la luz del fuego sobre el fondo de la caverna que está frente a ellos?

Platón

 

Hace tiempo en otro escrito hice referencia a un texto de Jean Carles-Mèlich donde nos narra un hecho sucedido en un campo de concentración durante la Segunda Guerra Mundial, este hecho trata sobre un niño que muere sin haber visto un árbol. El grado de desolación de este incidente nos puede poner a pensar sobre las privaciones extremas que un humano puede llegar a sufrir debido al autoritarismo político y militar de un grupo ejercido hacia un grupo o raza.

Eduardo Galeano en otra parte nos cuenta cómo mineros de Bolivia, le piden les cuente cómo es el mar. Estos hombres, nos refiere el escritor uruguayo, nacían y morían sin poder salir de esa árida región donde se encuentran las minas. En esta otra referencia podemos sentir, a diferencia de la historia del niño judío, el anhelo de algo desconocido, pero existente. Quizá el niño haya muerto sin haber oído de un árbol y por ello, sin el anhelo de conocer uno. Nació en el encierro y murió en él, sin mayor posibilidad que eso. Muy probablemente el haber sabido de los árboles le haya dado el ímpetu para seguir viviendo y poder conocer un mundo allende las bardas del campo de concentración. En cambio, para los mineros su pobreza y la mutilación de su voluntad, producto del cansancio y otras vicisitudes, no les permitía escapar de su contexto.

Ya lo decía el coronel Frank Slade en Perfume de mujer, no hay peor mutilación que la del espíritu, porque para este tipo de privación no hay prótesis. La familia, la escuela, la religión, incluso los amigos, en ocasiones nos cercenan la posibilidad de aspirar a la libertad; heredándonos y transmitiéndonos prejuicios, ideas, paradigmas; muchas veces defectuosos. La superación de esas cargas depende de la voluntad, y desde luego, de valentía de cada uno. El miedo, independientemente de todos los factores externos que influyen en nosotros, es una ignominiosa limitante; porque detrás del miedo está la felicidad y la más íntima de nuestras pasiones.

Por otra parte, la ignorancia, también es otro de los muchos factores que no nos permiten experimentar sensaciones, emociones y sentimientos distintos a los que creemos son los existentes. Estamos tan acostumbrados a sostener un tipo de relaciones con los otros en determinados y reducidos contextos que, consideramos el mundo se reduce a eso, como sucede en el Mito de la caverna de Platón. En ese relato un individuo logra escapar por sus propios medios y se dirige en búsqueda de la luz verdadera, la del sol. Yo en cambio, soy un fervoroso creyente del catalizador que puede ser el otro, de la liberación que nos puede ofrecer para cambiar o para poder salir de cualquier encierro existencial.

Necesitamos darnos cuenta de la función emancipadora del otro. Para ello debemos andar, como Faulkner lo dijo, con las antenas encendidas y poder percibir esos intersticios por donde podremos escapar de una realidad fracturada y condenada a la zozobra.

Considero para fugarse es condición tener la profunda necesidad de hacerlo, así como para vivir plenamente, ser feliz o amar. Aristóteles sentenciaba de manera contundente que la libertad en manos de esclavos era un desperdicio pues éstos no iban a saber qué hacer con ella. Estoy de acuerdo con él en parte, y seguramente mi abuelo, quien decía, el que es buey hasta la yunta lame. Pero, entre tener la oportunidad de liberarnos y no tenerla hay un abismo, siempre es preferible tenerla a no tenerla, aunque hay quien la tenga y simplemente la tire por un retrete. Al final, a quien le guste sufrir, la humillación, la subestimación, la simulación, el engaño, la mera apariencia y el ser utilizado por otros, seguirá sufriendo; como versa un viejo refrán pueblerino, la miel no se hizo para el hocico de los cerdos.

En resumidas cuentas, la vida debería ser el modo radical de nuestra existencia, la vida con mayúsculas, no sucedáneos. Pues la vida es un breve sueño y sin ésta no cultivamos la intuición, la reflexión y la acción, como lo decía Ortega y Gasset, siendo conscientes de nuestra circunstancia y haciéndonos responsables de ella, no podremos salvarla ni dignificarla.

Estoy de acuerdo con Sartre en aquello de que a veces no podemos cambiar nuestra situación, sin embargo, sí podemos nos podemos cambiar en situación. Volviendo a Gasset, a su imperativo de autenticidad, nuestros actos deberían estar encaminados hacia nuestra verdadera vocación; buscando aquellas vivencias dignas de reafirmar nuestro ser, nuestra felicidad y nuestro amor propio.

Por último, no debemos olvidar que han existido esclavos que se han liberado del yugo de la caverna, al igual que hay gusanos que se han convertido en mariposa.

La vivencia se percibe de forma personal, no es algo que a uno le cuentan, sino que uno mismo es protagonista. Como resultado de la vivencia se transforma nuestro estado de ánimo. Las vivencias intensas dejan una huella psicológica más o menos duradera y más o menos aguda, de tal modo que a partir de ella se transforma en algún aspecto nuestra biografía.

                                                                                                                           Diccionario filosófico de Centeno

Probióticos y Prebióticos 2> Por | Líderes Universitarios, Voces UNIVA | Sin comentarios

Brenda Ahtziri Espinoza Martínez • Pasante de la Licenciatura en Nutrición

 

Probióticos: Microorganismos vivos que, al ser administrados en cantidades adecuadas, confieren un beneficio a la salud en el huésped.

Prebióticos: Un ingrediente fermentado selectivamente que da lugar a cambios específicos en la composición y/o actividad de la microbiota gastrointestinal, confiriendo así́ beneficios a la salud del huésped.

Uno de los aspectos clave de los prebióticos es que el huésped no los puede digerir, por lo que una vez que arriban al intestino, benefician la salud del individuo gracias a su influencia positiva sobre los microbios nativos. La administración o el uso de prebióticos o probióticos busca influir sobre el ambiente intestinal dominado por trillones de microbios comensales para beneficiar la salud humana. Tanto los probióticos como los prebióticos han demostrado tener efectos benéficos que se extienden más allá́ del intestino.

Los prebióticos son sustancias de la dieta (que fundamentalmente consisten en polisacáridos y oligosacáridos, no almidón). La mayoría de los prebióticos se utilizan como ingredientes alimentarios en galletas, cereales, chocolate, cremas untables y productos lácteos. Entre los prebióticos más comúnmente conocidos, se encuentran: oligofructosa, inulina, galacto-oligosacáridos, lactulosa y oligosacáridos de la leche materna.

En el caso de los probióticos es importante usar las designaciones de las cepas, ya que el enfoque más robusto sobre la evidencia de los probióticos es poder atribuirle beneficios (como los objetivos gastrointestinales específicos) a determinadas cepas o combinaciones de cepas de probióticos a una dosis eficaz.

Beneficios:

  • Activan a los macrófagos locales para que aumenten la presentación de antígenos a los linfocitos B, aumentando así, la secreción de inmunoglobulinas A (IgA) tanto a nivel local como sistémico.
  • Modulan el perfil de citoquinas.
  • Inducen tolerancia a antígenos alimentarios.
  • Digieren el alimento y compiten contra los patógenos por los nutrientes.
  • Alteran el pH local para crear un ambiente desfavorable para la supervivencia de patógenos.
  • Producen bacteriocinas que inhiben a los patógenos.
  • Eliminan los radicales superóxidos.
  • Estimulan la producción de mucina por parte del epitelio.
  • Mejoran la función de la barrera intestinal.
  • Compiten por la adherencia de los patógenos.
  • Modifican las toxinas de los patógenos.
  • Promueven el sistema de defensa inmunológica del huésped.

Las nuevas evidencias sugieren que la microbiota intestinal puede influir sobre varias afecciones no gastrointestinales, estableciendo así́, un vínculo entre esas afecciones y el tracto gastrointestinal. Muchos estudios han demostrado que los probióticos pueden reducir la vaginosis bacteriana, prevenir la dermatitis atópica en los lactantes, reducir los patógenos orales y las caries dentales, así como reducir la incidencia y duración de las infecciones comunes del tracto respiratorio superior. El uso de los probióticos durante el periodo perinatal como estrategia preventiva para enfermedades alérgicas, ha llevado a la Organización Mundial de Alergias a establecer la recomendación de su consumo durante el embarazo, la lactancia materna y el destete, en familias con alto riesgo de enfermedad alérgica. También se están probando probióticos y prebióticos para la prevención de algunas manifestaciones del síndrome metabólico, incluyendo exceso de peso, diabetes mellitus tipo 2 y dislipidemia.

 

Referencias:

  • Francisco Guarner (Coordinador, España), Mary Ellen Sanders (Co-Coordinadora, EE.UU.), Rami Eliakim (Israel), Richard Fedorak (Canadá), Alfred Gangl (Austria), James Garisch (Sudáfrica), Pedro Kaufmann (Uruguay), Tarkan Karakan (Turquía), Aamir G. Khan (Pakistán), Nayoung Kim (Corea del Sur), Guías Mundiales de la Organización Mundial de Gastroenterología, Probióticos y prebióticos, febrero 2017.
  • Juan Andrés De Paula (Argentina), Balakrishnan Ramakrishna (India), Fergus Shanahan (Irlanda), Hania Szajewska (Polonia), Alan Thomson (Canadá), Anton Le Mair (Países Bajos) World Gastroenterology Organisation, 2017.

 

¿Y para regresar al redil? 2> Por | Líderes de opinión, Voces UNIVA | Sin comentarios

Mtra. Laura O. Robles Sahagún • Coordinadora de Alumni y Bolsa de Trabajo UNIVA

 

Iniciamos el año y muchos, muchísimos, seguimos trabajando, estudiando y haciendo nuestras funciones desde casa. La pandemia del 2020 ya comenzó a tomar parte del 2021 y por el alto nivel de casos de COVID-19, no visualizo un pronto retorno a la presencialidad.

Por lo menos en Jalisco en ningún momento desde febrero del año pasado, se habían visto y escuchado tantos contagios, ni se había evidenciado la falta de espacios en los hospitales para atención de pacientes como está sucediendo en este momento.

Hubo (y yo me cuento entre ellos), quienes llegamos a pensar que en enero podríamos regresar a nuestros centros de trabajo y ¡oh sorpresa! No será posible y esto me ha puesto a pensar en la forma tan relajada que algunos se están tomando ya el “home office”.

Si bien es cierto que al inicio del confinamiento las horas de trabajo se alargaron, que las horas de capacitación y de aprendizaje de uso de plataformas se extendieron, que todos tardábamos más en hacerlo, ahora he notado que hay gente que empieza a hacer como que trabaja. Aquí hago una nota importante: no estoy generalizando, para que no se ponga el saco quien no le queda.

Es así como la disciplina, las mediciones de resultados y la productividad, serán nuevos retos para las empresas. Desde ahorita, si es que vamos a seguir confinados, se tiene que reevaluar el seguimiento a las funciones de los colaboradores porque las condiciones económicas tampoco están como para mantener personas que simulan trabajar.

¿De qué hora a qué hora se trabaja? ¿Qué se hace durante ese tiempo, qué resultados se obtienen? ¿Se inicia y se termina puntualmente el horario establecido en el contrato de trabajo? ¿Cómo podemos saber quién dedica su tiempo laboral a la empresa que le paga? ¿Quiénes se han dedicado a tener otras ocupaciones para sacar más dinero mientras su jefe cree que trabaja en lo convenido?

Y una vez concluido el confinamiento ¿los colaboradores recordarán las políticas y los reglamentos de trabajo? ¿cumplirán las reglas establecidas? ¿Serán puntuales? ¿Se acostumbrarán a las jornadas completas de trabajo? ¿cómo hacer para que todos los equipos se vuelvan a motivar y trabajen con orden y disciplina?

Grandes retos seguiremos teniendo los empleadores y los colaboradores. Las empresas no solo deberán cuidar toda la normatividad a cumplir en cuestión sanitaria por pandemia, sino también lo establecido por las reformas laborales y las políticas institucionales.

Ahora sí, a demostrar que nos merecemos estar en donde estamos y que apoyamos a las empresas que, pese a la crisis, nos siguen dando trabajo y un salario para vivir. Empecemos el año con honestidad, un gran valor en estos momentos.

 

Publicado en La Crónica de Hoy Jalisco del viernes, 8 de enero de 2021.

Segundo golpe 2> Por | Líderes de opinión, Voces UNIVA | Sin comentarios

Pbro. Lic. Armando González Escoto • Director de Publicaciones del Sistema UNIVA

 

En menos de veinte años, Estados Unidos, considerado el país más poderoso de la tierra, ha pasado por dos severos golpes que le han humillado ante todo el mundo. El primero ocurrió el once de septiembre de 2001, cuando, según la versión oficial, el terrorismo internacional derribó las Torres Gemelas de Nueva York y atacó al Pentágono. Como se recordará, en aquella ocasión todos los sistemas de seguridad, inteligencia y espionaje norteamericanos fallaron. De cualquier manera, la agresión venía de fuera y no era del todo injustificada, por más que el fin nunca justifique los medios.

Haciendo eco de los discursos de los senadores norteamericanos, el seis de enero de 2021 también pasará a la historia de ese país como un día aciago. Sólo que esta vez el ataque no vino de fuera, sino desde dentro. No tuvo lugar en Hong Kong o en Santiago de Chile, ni en el Capitolio de Bielorrusia o de Venezuela… sino en el emblemático edificio del Congreso Federal, en la ciudad capital de Washington, D.C. Seguramente todos los agentes de inteligencia estadounidenses se quedaron sorprendidos al observar que acciones organizadas por ellos en tantos otros países, estaban ahora ocurriendo en el suyo, una verdadera sorpresa.

En ese mismo espacio del asombro, el autor intelectual del atentado contra las instituciones democráticas de la nación, no era un dictador bananero o petrolero, tampoco un grupo terrorista islámico, sino el propio presidente del país todavía en funciones o en disfunciones.

Humillación penosa toda vez que EE.UU. se ha proclamado desde sus orígenes el paladín de la democracia y de la civilidad, por lo menos hacia dentro, y seguramente en su propio ámbito lo ha sido y con un notable éxito, hasta la llegada de ese profundo malestar interno de las sociedades postmodernas, insatisfechas, temerosas de perder lo alcanzado, estancadas en una medianía económica que les parece insufrible, en franco retroceso hacia un ostracismo individualista y violento que les lleva a la xenofobia militante, al tribalismo primitivo, a buscar chivos expiatorios en los que son diferentes, en especial los inmigrantes, a plegarse bajo las banderas del extremismo sea de derecha que de izquierda. ¿No fue así que llegaron al poder todos los grandes dictadores del siglo XX en Europa?

Desde su primera campaña, Donald Trump supo canalizar esas energías reprimidas, seguramente compartiendo en buena medida las ideologías de fondo, como lo ha mostrado su discurso permanente, avalado por una forma de ser que se identifica muy bien con esa nueva anarquía social de los países otrora civilizados, con esa búsqueda del líder prepotente y despótico con el cual se identifican muy bien los extremistas; pero de igual manera, utilizó a sus seguidores para que confirmaran sus acciones, pues la reelección avalaría la gestión desarrollada y alimentaría su ego desbordado. No olvidemos que es el segundo presidente norteamericano en no ser reelecto en toda la historia de ese país, una humillante reprobación difícil de sufrir para personalidades como la suya.

Quizá en delante, todo aspirante a puestos de elección popular deberá someterse a un minucioso examen psicológico que prevenga a la sociedad de líderes con psicopatías incompatibles con la función pública.

 

 

Publicado en El Informador del domingo 10 de enero de 2021

Soul, una animación poética sobre el más allá 2> Por | Líderes de opinión, Voces UNIVA | Sin comentarios

Dr. Fabián Acosta Rico • Docente-Investigador UNIVA

 

El genio detrás de la película de Soul es el director y guionista Pete Docter conocido por ser el creador de historias tan fantásticas de Disney-Pixar como Monsters Inc., Intensamente, Wall-E, Toy Story I y II… La compañía de animación fundada por Steve Jobs, Pixar, se ha caracterizado por entregarnos animaciones pensadas para el entretenimiento infantil; que gracias a sus temáticas e historias inteligentes y en muchos casos filosóficas, también se ha ganado el aplauso y reconocimiento de públicos más adultos.

De Wall-E a Intensamente (ambas historias de Docter) la compañía de la lamparita ha trabajado con inspiración, casi poética, el tema de la inteligencia y las emociones, pasando primero por la historia de dos robots que en un futuro bastante lejano y distópico para la humanidad, evolucionan espontáneamente logrando desarrollar sentimientos tan impropios o imposibles para una máquina, como el amor. En Intensamente a través de personajes que tripulan el cerebro humano, son caracterizados los finos engranajes que hacen operar nuestra inteligencia emocional. Pensemos. ¿Qué del intrincado mundo de la psique humana le falta por explorar a Pixar? En efecto, sí, el alma.

Las temáticas sobre las que descansa la trama de Soul son dos, básicamente, el Jazz y la cultura afroamericana, matriz de este género musical; en efecto, el mundo del Jazz es el trasfondo, el marco y contexto del drama de nuestro personaje Joe Gardner, un maestro de banda de secundaria que sueña con triunfar en la escena neoyorquina del Jazz. El otro tema que entreteje o vertebra esta historia, es sobre las experiencias cercanas a la muerte, las famosas ECM. Si algo deja claro Soul, para disgusto de los materialistas, es que la conciencia es independiente del cerebro y transciende nuestra corporeidad. Nuestro verdadero yo o esencia es de naturaleza espiritual.

Soul no es una película de fantasmas afrodescendientes; a través de la animación infantil, recrea que hay antes y después de la vida sin otra intención que contarnos una existencial historia acerca de la identidad o el secreto del yo; tal y como lo hace más metafísicamente hablando, el Bardo Thodol o Libro Tibetano de los Muertos.

Cabe decir que el antes y después de las almas humanas lo describen, desde sus dogmas y verdades reveladas, casi todas las religiones; de allí que Soul campea por terrenos escabrosos y se presta para la discusión y el debate teológico e incluso filosófico.

Una idea interesante que la película plantea tiene que ver con la pre-existencia de las almas y, de cómo hay en nosotros predisposiciones hacia la tristeza, la megalomanía, la melancolía… El más allá es descrito por Docter como un sitio metafísico administrado por una burocracia de seres bidimensionales que controlan y planifican el flujo de las vaporosas almas humanas: de las nuevas hacía la tierra y de las viejas o ya encarnadas y desencarnadas así la luz al final del túnel o Absoluto.

Un punto de la película que le pinta la diana para las críticas y ataques, es que en este más allá el gran ausente es Dios. No se le menciona ni está presente en este lugar eterio que media entre la vida y la muerte. Al que por cierto, las almas encarnadas de místicos e inspirados logran acceder arrobamientos espirituales. No es tan ajeno o lejano como uno pudiese creer. Se puede decir, que nuestro pianista y jazzista afroamericano Gardner, interpreta el papel de un moderno Dante, con algo o mucho de Orfeo, que en su exploración del más allá no se topa con el cielo, a este le rehúye; pero, tampoco da con el infierno; no se cruzan en su camino ángeles ni demonios; en resumidas cuentas, se encuentra con una realidad distinta a la descrita por los catecismos teístas.

Por eso para evitar enfados innecesarios y celos religiosos exagerados y fuera de lugar, a Soul hay que verla como en su momento, a la película Más allá de los sueños estelarizada por el extinto Robín Williams, como una película de ficción que pretende contarnos una emotiva y profunda historia acerca del significado y sentido de la vida, sin pretensiones teológicas ni intenciones proselitistas o de adoctrinamiento en ningún tipo de credo.

 

 

María, una nueva manera de ser persona 2> Por | Líderes de opinión, Voces UNIVA | Sin comentarios

Dr. Fernando Sánchez Martínez • Docente de Ciencias Sociales y Humanidades

 

Termina un año sin precedentes en la historia de la humanidad, este momento es único y nos representa de diversas maneras. Las falsas seguridades en las que nos desenvolvíamos, nuestras maneras de relacionarnos se han venido abajo evidenciando nuestra incapacidad para actuar solidariamente ante una pandemia que ha mostrado la visión antropológica que como sociedad global tenemos respecto de nosotros mismos, los otros, el planeta.

El sálvese quien pueda, se convirtió en regla social ante el temor y la incertidumbre de lo que enfrentábamos, una gran parte de seres humanos se volvieron inservibles, inferiores, “vimos lo que pasó con las personas mayores en algunos lugares del mundo a causa del coronavirus. No tenían que morir así” (FT 19). La miseria humana afloró de nuestro ser, lo cual constató que no hemos avanzado tanto en humanidad como habíamos pensado. Tal pareciera que la experiencia de las atrocidades cometidas por el hombre en contra del mismo hombre en el siglo pasado no ha servido de nada, ya que la pobreza, la muerte de millones de seres humanos por inanición, la xenofobia, el consumismo desmesurado, las manifestaciones de racismo cada vez más latentes, siguen perviviendo en nuestra época contemporánea, y lo más desgarrador es que lo aceptamos como algo natural.

Ante esto, ¿qué significa el nacimiento de Jesús? ¿Qué pensaría de nosotros? ¿Qué nos pide a ti y a mí? Sin duda, una visión antropológica totalmente distinta. Es decir, una nueva visión de persona donde podamos reconocer al Otro en el otro, porque Jesús nos sale al encuentro en el rostro del otro, del desvalido, del marginado, del que como sociedad hemos catalogado como inservible, inferior. Pero ¿cómo es esto? Ya el Papa Benedicto XVI lo ha explicado de manera maravillosa cuando comenta la genealogía del evangelio de Mateo la cual, después de pasar por una larga lista de nombres de hombres decisivos como Abraham y David, “la genealogía concluye con una mujer, María, que es realmente un nuevo comienzo y relativiza la genealogía entera” (Benedicto XVI, 2012, p.15).

Con María, se lleva a cabo un nuevo inicio, con ella y solo gracias a ella, se genera una nueva manera de ser persona, ya que su Hijo no proviene de ningún hombre, sino de arriba, por lo tanto, es así como debemos aprender a contemplarnos y comprendernos en esta nueva visión. No es gracias al hombre, sino a la mujer, que Dios se ha hecho presente en la historia y nos ha legado una nueva manera de ser persona, es el regalo más trascendental de Dios Padre a la humanidad, ser hijos en el Hijo a través de una mujer, María.

 

 

Referencias

Benedicto XVI (2012). La infancia de Jesús. México: Planeta

Francisco (2020). Fratelli Tutti. Recuperado de http://www.vatican.va/content/francesco/es/encyclicals/documents/papa-francesco_20201003_enciclica-fratelli-tutti.html

 

Aunque no me aumenten el salario… 2> Por | Líderes de opinión, Voces UNIVA | Sin comentarios

Mtra. Laura O. Robles Sahagún · Coordinadora de Alumni y Bolsa de Trabajo UNIVA

 

Se llegó la fecha en que la Comisión Nacional de Salarios Mínimos (CONASAMI) anuncia el incremento salarial para el siguiente año. Para el 2021 se determina que aumentará 15% el salario mínimo que pasa de $123.22 a $141.70 para la generalidad del país; mientras que en la Zona Libre de la Frontera Norte pasa de $185.56 a $213.39. Sin duda alguna, esta administración pública federal pasará a la historia como la que más a incrementado el ingreso de los trabajadores.

 

No olvidemos que la CONASAMI es un organismo público descentralizado cuya función es fijar los salarios mínimos legales de forma congruente entre lo que establece la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos con las condiciones económicas y sociales del país.

Esta noticia tiene una lectura desde varios frentes. Si revisamos la información oficial emitida desde el Gobierno se habla de todas las ventajas que tienen los trabajadores y sus familias con estos aumentos, incluso en la página web tratan de desmitificar varios puntos como que se generará más desempleo o que se elevará el costo de la canasta básica.

Si buscamos el frente patronal, hay quienes dicen que votaron en contra, el gobierno dice que “se aprobó por mayoría”; la COPARMEX ha sido muy clara en su postura y si bien es cierto que han sido parte fundamental para que, en los últimos años, el salario mínimo se recupere, también lo es que la situación económica de este año en nuestro país es aun más compleja y esto se refleja en los más de un millón cien mil empleos perdidos. Por ello la Confederación precisa que la responsabilidad salarial debería ser compartida entre las empresas y el gobierno.

La propuesta realizada por COPARMEX no fue aprobada, una muestra más de la sordera, la ceguera y la poca sensibilidad del gobierno hacia el sector empresarial que, afirma, si se perderán empleos por el cierre de negocios que no puedan soportar la situación económica por la pandemia, además auguran un retraso importante en la recuperación de la economía nacional.

El incremento del salario mínimo no solo es para los que perciben esa cantidad, sino que el tabulador general de profesiones y oficios también se ajustan. Recordemos que existe una tabla que marca cuánto debe ganar, por lo menos, las personas que realizan actividad profesional u oficios.

Qué bueno sería que el salario mínimo fuera mucho mayor para todos los trabajadores. Que bueno sería que los empresarios pudieran pagarlos y que esto no se viera reflejado en los precios finales de los productos y los servicios. Que bueno sería que el Gobierno se solidarizara con los empleadores y más en una situación como la que actualmente vive México. Por eso hoy en día hay gente que dice: “que conserve mi trabajo, aunque no me aumenten el salario”.

Recordemos que el Gobierno no es el generador de empleos, los empresarios son los que los crean, mantienen y acrecientan.

 

Publicado en La Crónica de Hoy Jalisco del viernes, 18 de diciembre de 2020.

Feliz y próspero 2021 2> Por | Líderes de opinión, Voces UNIVA | Sin comentarios

Pbro. Lic. Armando González Escoto • Director de Publicaciones del Sistema UNIVA

 

Cuando deseamos un feliz año 2021 para todos, lo hacemos recordando que la verdadera felicidad es incondicional, no depende de factores externos a nosotros mismos, ya que la felicidad, en parte, es efecto de nuestra forma de pensar y, en parte, es una decisión que tomamos.

Si nuestra felicidad depende de otros, sea como afecto o reconocimiento, o de obtener cosas, condiciones o estados determinados, esa felicidad jamás llegará, porque para quien se pone en ese plan nunca es suficiente nada. La felicidad es el efecto inmediato de aceptar la realidad tal como es. Asumir y hacer vida esta aceptación cotidiana es una decisión.

Desear un año próspero en las actuales circunstancias puede sonar a demasiado optimismo, y lo es, siempre y cuando recordemos que el optimismo no es una creencia: “creo que el próximo año será mejor”, ni un buen deseo: “espero que el próximo año sea mejor”. El optimismo es fundamentalmente una actitud: haré que el próximo año sea mejor, decisión que camina sobre tres ejes: inteligencia, creatividad y fuerza de voluntad, todo alentado por un poderoso motor que se llama “ideal”.

La inteligencia nos ayuda a identificar objetivamente la realidad sin caer en temores paralizantes o torpes ingenuidades. El próximo año nos plantea retos aún mayores que el actual, sobre todo en materia económica y social, toda vez que la cuestión sanitaria va encontrando caminos de solución, mientras que la económica exigirá un esfuerzo más prolongado, con efectos serios en la dinámica de la sociedad y en la manera en que nos relacionamos.

La misma inteligencia es lo que nos permitirá identificar las vetas grandes donde hay que invertir, dejar las improductivas, cambiar los giros caducos, aprender siempre nuevas formas de trabajar, descubrir nuevas áreas, nuevos campos y nichos de oportunidad.

La creatividad, por su parte, es la capacidad para ver lo que todo mundo ve, pero verlo de distinta manera, armar el mismo rompecabezas con formas que a nadie se le habían ocurrido, pero que también estaban ahí. Esto supone saberse apoyar en las personas que ven oportunidades y soluciones donde otros solamente ven obstáculos y problemas.

La fuerza de voluntad es una energía interior, un músculo que se debe ejercitar día tras día, venciendo una y otra vez nuestra tendencia a lo más fácil, lo más cómodo o placentero, lo rutinario, aquello a lo que estamos acostumbrados. La voluntad es lo que nos impulsa a volver a empezar cuantas veces sea necesario sin importar la fatiga y el costo.

El ideal es lo que anima y estimula el esfuerzo, es el propósito fijado, la meta establecida, lo que deseamos aprender, ser, o lograr, porque sabemos que es positivo y nos integra, además, si nuestra meta es noble, ennoblecerá nuestro empeño y dará abundante fruto. Por otra parte, nuestras metas no pueden seguir siendo egoístas, debemos aprender a pensar, trabajar y ganar en primera persona de plural, pues este es el único medio por el cual acabamos en verdad ganando todos. Construyamos pues un año que sea verdaderamente nuevo y mejore la condición de todos.

 

Publicado en El Informador del domingo 3 de enero de 2021