SEDES
Colima Guadalajara Lagos de Moreno La Piedad León Puerto Vallarta Querétaro Tepic Uruapan Zamora Online
Bolsa de trabajo Bolsa de trabajo Portal de pago Online Biblioteca

English Assistance

Hugo Aceves Marín · Profesor de idiomas en línea

 

Siempre me ha intrigado esta paradoja llamada seducción. Creo que la primera vez que empecé a hacerme preguntas al respecto fue cuando comencé a tener interés por las chicas de mi escuela. En aquel entonces no sabía nada de mecanismos de atracción y, como todo adolescente perdido, pensé que lo mejor sería consumir contenido televisivo y de cine. En otras palabras, ¿qué hacen en las películas románticas para seducir a la mujer que les gusta?

Supongo que todo este contenido chick flick hollywoodense me llevó, durante toda mi adolescencia, a cometer tantos errores en mis interacciones con mujeres que ya perdí la cuenta hace mucho tiempo. No es que ahora sea un gurú de la seducción ni mucho menos, de hecho, no escribo esto para enseñar a serlo. Digamos que en este escrito me gustaría compartir algunos datos interesantes que plantarán la semilla de la reflexión en tu cabeza, pero comencemos por el principio, y cuando digo el principio, lo digo en serio.

Uno de los libros que cambió por completo mi visión acerca de las relaciones entre hombres y mujeres es El Dios Alfa (The Alpha God) escrito por el doctor Héctor García. En este libro el Dr. García se echa un clavado a nuestra historia evolutiva y nos ayuda a entender un poco mejor qué nos atrae y qué nos repele. Esto seguramente chocará con aquellos que crean que los hombres y las mujeres somos iguales. Sí, en la sociedad moderna en la que vivimos somos iguales, ante el gobierno y ante la ley, no obstante, la evolución y nuestras estrategias de reproducción dicen lo contrario.

Los hombres y las mujeres no somos iguales. Nos complementamos.

Rollo Tomassi, autor de la saga The Rational Male

 

En pocas palabras, las mujeres buscan, a nivel subconsciente, calidad, mientras que los hombres buscan cantidad. Los óvulos son escasos y “caros”, el esperma es abundante y “barato”. Ahora bien, lo que expreso aquí está sobre simplificado, así que te recomiendo que no pienses en dicotomías (blanco o negro). Los seres humanos somos muy complejos y quizás seamos la especie con más excepciones para cada regla. Entonces, si lo que digo aquí te choca, piensa que no me refiero a ello como si estuviera escrito en piedra. En fin, esto explica cosas que oímos a menudo, por ejemplo, hombres diciendo: No tengo hijos, que yo sepa, algo que una mujer jamás declararía por obvias razones.

¿Recuerdas que antes mencioné que el esperma era barato? Bueno, esto explica por qué para el hombre es más fácil tener sexo con mujeres que no le atraen tanto (cantidad), formulando frases comunes como: yo si me fletaba después de unos embellecedores (embellecedores = bebidas alcohólicas) para después aplicar el ya mundialmente famoso: eyacula y evacúa. Las mujeres, sin embargo, deben de ser mucho más selectivas (calidad). Un enfoque tan imprudente y temerario como el de los hombres podría resultar en un embarazo no deseado con un hombre probablemente subóptimo. Otro escenario es quedar embarazada de un hombre aparentemente óptimo que huirá en cuanto escuche estoy embarazada. A todo eso le sumamos 18 años de responsabilidad a cargo de un infante.

En otras palabras, en nuestros inicios como especie ser abandonada por el padre del bebé o tenerlo con un hombre subóptimo (alguien que no sabía cazar para conseguir comida o defenderse de los peligros que lo amenazaban a él y a su familia) significaba la muerte para la mujer y su hijo. ¡Ya lo sé! Hoy en día existen pruebas de paternidad y mecanismos gubernamentales que obligan a los padres irresponsables a hacerse cargo de sus hijos. Eso sin dejar de mencionar que las mujeres en pleno siglo XXI son financieramente independientes y pueden, por sí solas, sacar adelante a un hijo, pero según el Dr. García y muchos otros estudios científicos, el circuito emocional de muchas mujeres aún sigue viendo y sintiendo esto como una muerte anunciada.

Mi conclusión es la siguiente, si eres un hombre con problemas para atraer al sexo opuesto, es probable que no seas tu mejor versión ahora mismo. Te recomiendo hacer un análisis de tu vida y mejorar en esas áreas en las que estás fallando. Te sorprenderá advertir cómo sube tu puntuación en la escala de atracción. Y para ustedes señoritas, me encantaría darles algún consejo útil, pero al no ser mujer, todo lo que me viene a la mente se siente poco genuino.

 

Dejar un comentario.