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Mirar la cruz con María

Buen inicio de semana. Hoy celebramos la memoria de Nuestra Señora de los Dolores, una fiesta que nos recuerda cómo, al estar María al pie de la cruz de su Hijo, extiende su maternidad a todo el Cuerpo Místico de Cristo: la Iglesia.

En nuestras propias vidas, todos hemos atravesado momentos difíciles. Situaciones que, al vivirlas, parecían insoportables y sin salida. Pero a la luz de la esperanza y la alegría, hemos logrado superarlas. Basta recordar aquellas angustias tan intensas para darnos cuenta de cuán lejos hemos llegado, aunque en su momento todo pareciera perdido.

En esta memoria litúrgica, María nos enseña a abrazar el dolor y a transformarlo en plenitud de amor. Al acompañar a su Hijo en su pasión y sufrimiento, se cumple en ella la profecía de Simeón: “Una espada te atravesará el alma.” ¿Qué dolor puede ser mayor que el de una madre viendo morir a su hijo? Y no cualquier muerte, sino una muerte de cruz: violenta, cruel, y humillante.

La misma mujer en quien Dios confió para llevar adelante su plan de salvación con la Encarnación, es ahora la que, llena de dolor, presencia la muerte de su Hijo en la cruz. Y sin embargo, María permanece de pie, firme en la fe. Su dolor no es castigo, sino el precio del amor. En ella se manifiesta el acto más puro de confianza y entrega a Dios.

Contemplar la cruz es encontrar la respuesta al dolor, a la tribulación, a la tristeza y a toda desesperanza. María nos enseña a mirar a Jesús crucificado, a contemplar el misterio más profundo del amor. Un amor que trasciende la lógica humana y sólo se comprende verdaderamente cuando se da el paso a la fe. Es entonces cuando la cruz se convierte en esperanza, y la esperanza en alegría: la alegría de la Resurrección.

Después de la noche del dolor, llega la luz de la alegría, que ilumina a toda la humanidad y la conduce hacia su plenitud.

¿Alguna vez has contemplado a Jesús en la cruz y te has detenido a reflexionar sobre su amor y sacrificio?

¿Has descubierto en tu propio dolor la esperanza de la Resurrección?

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