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La música, la magia y el misterio. La teogonía de la musa

Salvador Vladímir Bautista Ponce • Director de Mercadotecnia en Wenova México

 

Son muchos los pensadores que le han dado a la música un lugar muy importante dentro del esquema de su pensamiento, Platón, Boecio, Pitágoras, Schopenhauer, y hasta el popular Nietzsche le dedicó unas palabras trascendentales: “Sin música la vida sería un error”, estos dos últimos tocaban un instrumento: la flauta y el piano, respectivamente. La filosofía y la música siempre han sido un tema a la par sobre las preguntas y las respuestas que corresponden al conocimiento e información que se tiene de la humanidad y dado que todos somos filósofos, entendiendo la idea de filósofo como un ser humano que se enfrenta a la vida, que toma decisiones y resuelve problemas, también en ese grado todos deberíamos reconocernos como músicos, ya sea para ejecutarla o simplemente para disfrutarla; y es este gozo, un universo de cuestiones humanas tan fascinantes que tienen que ver con las sensaciones, las memorias y todo eso que reconocemos cuando escuchamos una melodía que nos lleva a cierto momento y emoción en la cronología de nuestra vida.

¿Cuál es su origen? Como todo, es un misterio; pero el poeta Hesíodo nos legó una bella descripción de su génesis divina, no es de extrañarse que sea de esta manera, ya que sin duda todas las cosas se desprenden de Dios en esta antigua, pero influyente idea, seguramente también presente en civilizaciones más ancestrales que la griega, y aunque son Hesíodo y Homero los pilares de la educación que dieron base al pensamiento occidental y la idea de Dios no les pertenece, sí legaron un bello antecedente histórico, filosófico, teológico y poético, que hacen de la música un suceso mágico siempre presente en la vida del hombre por cuestiones divinas. Y en el trascurrir de los eones nuestra presencia es efímera en el tiempo y como seres finitos tenemos que reconocer que habrá elementos que harán que los seres humanos se sigan cuestionando muchos asuntos como lo demuestra la historia de las ideas, al estilo de los griegos, siempre apelando a la racionalidad como parte importante del desempeño en la vida, buscamos la razón.

Las musas son hijas de Mnemosine y Zeus, Hesíodo las describe como canto, un canto que describe la memoria como el eterno presente de la verdad que permanece y no muere, son el elemento divino que “Inspira” que mueve al poeta a cantar, las musas causan éxtasis en el hombre y lo entusiasman, lo guían al conocimiento, pero este no es un conocimiento cualquiera, es el que se refiere a las realidades que no pueden ser comprendidas por la razón humana, como esa realidad alterna que llevó a Beethoven a escribir la famosa 5 y a David Bowie, Ziggy Stardust. Es solo un misterio al que solo Dios tiene acceso.

No se puede dudar de que tras los versos de Hesíodo se oculta una fe genuina en los poderes divinos. Toda la Teogonía carecería de sentido si el poeta no tuviera fe en los dioses que describe.

Bruno Snell

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