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La Epifanía del Mesías

Nos encontramos en la última semana del tiempo litúrgico de la Navidad. Después de la celebración de la Epifanía del Señor, la liturgia nos muestra, a través de las diferentes lecturas, cómo Dios, en su Hijo Jesucristo, se manifiesta en su dignidad de Rey, Dios y Hombre a los distintos sectores de la población, a las diversas tribus, clases y jerarquías sociales, de toda índole y condición.

En el Evangelio de hoy, particularmente, se nos relata la visita de Jesús al lugar donde fue criado, la ciudad de Nazaret. Allí, Jesús participa en una asamblea en la sinagoga y, al tomar la Palabra, lee un pasaje del profeta Isaías: «El espíritu del Señor está sobre mí, porque me ha ungido para llevar a los pobres la buena nueva, para anunciar la liberación a los cautivos y la curación a los ciegos, para dar libertad a los oprimidos y proclamar el año de gracia del Señor». Este texto narra las características y señales que habría de tener el Mesías prometido por Dios, descrito en el Antiguo Testamento, y concluye con la afirmación que daría inicio a una nueva etapa en la predicación de Cristo: «Hoy mismo se ha cumplido este pasaje de la Escritura que acaban de oír». De este modo, afirmando el cumplimiento del pasaje de Isaías en su propia persona, la predicación de Cristo se torna frontal al declarar que Él es el Mesías.

En conclusión, Cristo se manifiesta como el Mesías prometido por Dios para liberar al pueblo de Israel. De modo que, al estar inmersos en la celebración de la Epifanía —o, como su traducción lo indica, “la manifestación de Jesús a las naciones”—, reconozcamos en Cristo al Salvador, al Mesías, al Hijo de Dios que se ha hecho hombre para la salvación de muchos. Por ello, les invito, querida comunidad UNIVA, a reconocer a Cristo como el centro de nuestras vidas; a reconocerlo como nuestro Salvador y, al hacerlo, aceptar su voluntad y buscar hacerlo presente por medio de nuestra vida, en toda clase de actividades y labores que se nos encomienden.

¡Que Dios nos bendiga y nos sostenga siempre!

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