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Ana Sofía González Gutiérrez • Pasante de la Licenciatura en Nutrición

 

¿Qué es la fibra?

La definición de la fibra dietaria se remonta al año de 1953 y fue realizada por Hipsley, quien se refirió en ella, al constituyente no digerible en las paredes celulares de los vegetales; desde entonces, el concepto ha sido objeto de varias revisiones. Más adelante, entre 1960 y 1970, se propuso la hipótesis de la relación entre el consumo inadecuado de la fibra dietaria y algunas enfermedades de los países desarrollados. En este mismo periodo, se define a la fibra dietaria como la suma de polisacáridos de origen vegetal constituidos por celulosa, hemicelulosa y lignina, que no son digeridas por las secreciones endógenas del tracto digestivo de los mamíferos; en 1985, Trowell incluye también a los oligosacáridos, pectinas, gomas y ceras. En el 2000, la AACC define a la fibra dietaria como las partes comestibles de las plantas o análogos de los carbohidratos resistentes a la digestión y absorción en el intestino delgado humano, con fermentación parcial o completa en el intestino grueso y en cuya composición se incluyen a polisacáridos, oligosacáridos, lignina, así como otras sustancias asociadas a las plantas. (Vilchis-Perales & Vilcanqui-Pérez, 2017)

 

Tipos de fibra

De forma tradicional, la fibra se ha clasificado en función a su solubilidad, distinguiéndose entre fibra soluble y fibra insoluble.

La fibra soluble incluye almidón resistente, pectinas, gomas, mucílagos, algunas hemicelulosas y polisacáridos no amiláceos de reserva de la planta. Son compuestos muy hidratables que forman geles en el tracto digestivo, una característica a la que se deben muchos de sus efectos fisiológicos como son: el retraso en el vaciamiento gástrico o el enlentecimiento y disminución de la absorción de ciertos nutrientes en el intestino delgado. Al llegar al colon, se genera un proceso de fermentación por las bacterias allí presentes y se producen los ácidos grasos de cadena corta (acetato, propionato, butirato).

Por su parte, la fibra insoluble incluye celulosa, algunas hemicelulosas, lignina y otros polifenoles. A diferencia de la fibra soluble, apenas es fermentada por las bacterias colónicas y presenta un importante papel tanto en la formación, como en el tránsito intestinal del bolo fecal, aumentando el volumen del mismo y acelerando su evacuación. (Sánchez-Almaraz, et. al. 2015)

 

Efectos

Como consecuencia de todo ello, el paso de la fibra a lo largo del aparato digestivo puede tener diversos efectos:

Sensación de saciedad, lo que provoca una menor ingesta de alimentos

Regulación intestinal

Disminución del tiempo de tránsito intestinal de los alimentos

Control del estreñimiento y aumento de la excreción

Retraso de la absorción de glucosa y, por tanto, menor índice glicémico

Disminución del colesterol

Menor contenido calórico en la dieta

Mantenimiento y desarrollo de la microbiota intestinal

Mayor excreción de grasa y proteína

Factor preventivo de cáncer intestinal

 

(Molina Montes & Martin Islan, 2007)

 

Fuentes

Para los adultos se sugiere un aporte que oscile entre los 20-35 gramos por día o bien, aproximadamente de 10 a 14 gramos de fibra dietética por cada 1,000 kcal consumidas.

En los niños mayores de dos años y hasta los dieciocho, se recomienda el consumo de la cantidad que resulte de sumar 5 g/día a su edad (por ejemplo: un niño de cuatro años debería ingerir aproximadamente 9 gramos de fibra al día). De esta manera, a partir de los 18 años alcanzaría el consumo adecuado para un adulto. (Escudero Alvarez & Gonzalez Sanchez, 2006)

 

Referencias

  • Escudero Alvarez, E., & Gonzalez Sanchez, P. (2006). La fibra dieteteica. scielo, 61-72.
  • Molina Montes, M., & Martin Islan, A. (2007). La fibra dietética procesada como alimento funcional. Elsevier, 70-77.
  • Sanchez Almaraz, R., Martin Fuentes, M., Palma Milla, S., Lopez Plaza, B., Bermejo Lopez, L., & Gomez Candela, C. (2015). Indicaciones de diferentes tipos de fibra en distintas patologías. Nutricion Hospitalaria, 2372-2383.
  • vilchis-perales, c., & vilcanqui-perez, f. (2017). Fibra dietaria: nuevas definiciones, propiedades funcionales y beneficios para la salud. Revisión. scielo, 146-156.

 

 

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