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EL ROCK NOS DA SU MEJOR CARA

Francisco R. Gómez Puente Colomina –  Ensayista

Debo reconocer que, en mi ya lejana adolescencia, en la década de los 1960, era una época en la que no existían las consultas exprés a través de buscadores web, y tuve la osadía de comprar algunos discos, en muchas ocasiones simplemente por la recomendación de mis amigos, a veces por intuición y, en otras tantas, por algo que pudiera parecer tan subjetivo como lo atractivo que resultaba para mí la portada de un disco, lo cual me trajo algunas agradables sorpresas, pero también enormes decepciones.

La portada no es el disco; es un complemento cuyo diseño busca redondear la belleza de una excelsa grabación y, ciertamente, una misma portada puede estremecer profundamente a una persona y a otra resultarle intrascendente; sin embargo, ese complemento representa un valor adicional al goce de la escucha de un magnífico álbum. Existen casos, como el famoso White Album de The Beatles, presentado al público en 1968, con una portada totalmente en blanco, sin textos ni imágenes, con apenas un pequeño relieve con el nombre de la banda: un álbum ecléctico, con una amplia gama de estilos musicales, una auténtica joya, pero con una portada tan elemental que hedía a protesta.

No quisiera dejar de mencionar algunas portadas de discos que, sin ser necesariamente artísticas, sí representaron un parteaguas contracultural, una muestra de creatividad, al presentar diseños novedosos que rompían con la arraigada costumbre de mostrar la típica fotografía de los miembros del grupo sentados en la fuente de alguna plaza de su lugar de procedencia.

Así, en 1967, la banda The Rolling Stones lanzó al mercado su icónico disco Their Satanic Majesties Request, un álbum psicodélico y controversial que incorpora atinadamente una gran variedad de instrumentos musicales no convencionales, como la flauta, el vibráfono, el arpa y el sitar, y cuya portada incluye una novedosa fotografía lenticular de los miembros de la banda en un paisaje extraterrestre, a manera de una imagen en tercera dimensión. Cuenta, además, con la inclusión apenas perceptible de los rostros de los cuatro Beatles, como un guiño de agradecimiento al saludo efectuado por The Beatles en la portada de su disco Sgt. Pepper’s Lonely Hearts Club Band.

Portada del disco “Their Satanic Majesties Request” de The Rolling Stones

Para 1970, la banda inglesa Led Zeppelin, que se encontraba en pleno ascenso en su carrera, tiene a bien editar su tercer álbum, llamado precisamente Led Zeppelin III, en donde efectúan un giro a su estilo heavy rock, para presentar temas más profundos y con melodías cadenciosas, desafortunadamente poco apreciadas por un amplio número de sus seguidores. La portada de este álbum de funda doble presenta algunas figuras de diseños variados y sin conexión entre ellos, además de varios orificios que permitían observar imágenes adicionales al girar un disco de cartón insertado ex profeso entre las dos capas de la portada, lo que proporcionaba un efecto caleidoscópico, a través de la ejecución lúdica de ese disco de cartón

Portada del disco “Led Zeppelin III” de Led Zeppelin

También el extraordinario grupo británico de Rock Progresivo, Jethro Tull, lanza en 1972 su inmortal disco de corte conceptual Thick as a Brick, con una portada que se despliega como un auténtico periódico de tamaño tabloide de 12 páginas, con noticias locales, anuncios comerciales, obituarios, y hasta un crucigrama; la letra de esta monumental obra está tomada de un falso poema escrito por un niño de 12 años, de nombre Gerald (Little Milton) Bostock.

Portada del disco “Thick as a Brick” de Jethro Tull

Quedan para la historia otros excelentes diseños de portadas, como aquella de una mochila militar para el álbum de dos discos de la banda norteamericana Rare Earth, titulado In

Concert (1971), o la portada que puede observarse con efecto de tercera dimensión del álbum Shinin’ On de Grand Funk (1974), gracias a que incluía unas gafas con micas rojas y azules insertadas en la portada para poder experimentar dicho efecto, como alguna vez se hizo también en las salas cinematográficas. Memorable es también la portada formada por una caja de cartón del disco Muscle of Love de Alice Cooper (1973), o la bolsa de papel estraza del álbum Bark (1971) del grupo, asentado en la bahía de San Francisco, Jefferson Airplane.

Pero, abordando específicamente la relación del rock con la pintura como expresión artística, me parece necesario citar algunos discos de rock ligados al arte, al incluir en sus excelsas portadas —en ocasiones de manera arriesgada— creaciones de los propios músicos. Tal es el caso de Bob Dylan, quien creó varias de las portadas de sus discos; como ejemplo de su obra pictórica está Planet Waves, un álbum lanzado en 1974. Otro caso es el de la extraordinaria compositora e intérprete canadiense Joni Mitchell, creadora de varias de las portadas de sus discos, como su obra Mingus (1979); o el del extraordinario cantante y compositor Cat Stevens, quien creó las portadas de sus primeros discos, entre ellos Teaser and the Firecat (1971).

En ocasiones, los músicos han recurrido a la colaboración de artistas contemporáneos de renombre para embellecer las portadas de sus discos, como el caso del dibujante Norman Rockwell, quien creó las portadas —entre otros trabajos— de los discos de Mike Bloomfield & Al Kooper, como el álbum The Live Adventures of Mike Bloomfield and Al Kooper (1969).

Portada del disco “The Live Adventures of Mike Bloomfield and Al Kooper” de Mike Bloomfield and Al Kopper
https://en.wikipedia.org/wiki/The_Live_Adventures_of_Mike_Bloomfield_and_Al_Kooper

Así como la dulce portada de la banda canadiense Prism, en su disco de 1982, «Small Change», también obra de Norman Rockwell.

Portada del disco “Small Change” de Prism
https://www.google.com/imgres?q=small%20change%20prism&imgurl

La obra del artista La obra del artista plástico Andy Warhol también ha estado presente en las portadas de discos de rock, como es el caso de la correspondiente al álbum The Velvet Underground & Nico, lanzado en 1967 por la banda neoyorquina The Velvet Underground, en la que, además, el artista funge como productor del disco; así como el diseño de la portada del álbum Sticky Fingers, de 1971, de la legendaria banda inglesa The Rolling Stones.

Uno de los artistas plásticos más recurrentes para la recreación de sus obras en las portadas de discos de rock es, sin duda, el pintor surrealista belga René Magritte. Así sucedió con discos del género rock pop, como el de la banda Gladys Knight & the Pips y su álbum Visions (1983), embellecido en su portada con una pintura que muestra un escenario circular con un fondo de nubes; así como también con la carátula del disco Beck-Ola de uno de los cinco más grandes guitarristas del rock, el inglés Jeff Beck, en la que se presenta la obra pictórica The Listening Room. También está homenajeada la obra Golconda de Magritte en la portada del álbum Dreams (1970), disco epónimo del grupo Dreams, de jazz rock. Incluso la banda inglesa de rock alternativo Muse creó una portada influida por esta misma obra del pintor belga en su disco Absolution (2003).

Portada del disco “Beck – Ola” de Jeff Beck
https://www.google.com/imgres?q=beck%20ola%20jeff%20beck&imgurl

Algunas otras caratulas provienen de obras de artistas emergentes, quienes cuentan entre sus obras notables, las siguientes dos participaciones como creadores de portadas de discos de rock, uno es el caso de la portada del disco “Selling England by the Pound” de 1973, del grupo inglés de rock Progresivo Genesis, inspirada en la obra “El Sueño” de la artista inglesa Betty Swanwick.

Portada del disco “Seeling England by the Pound” de Genesis

Y la otra, es la portada del disco “Aqualung” de 1971, del grupo inglés de Rock Progresivo Jethro Tull, creada por el pintor e ilustrador norteamericano Burton Silverman

Portada del disco “Aqualung” de Jethro Tull

Otras caratulas de discos de rock también han recreado obras de pintores clásicos, como es el caso de los discos “Use Your Illusion I y II” de 1991, de Guns N´Roses, grupo norteamericano de Hard Rock, en el que se incluye una sección del fresco “Escuela de Atenas” del artista renacentista Rafael Sanzio; así como la portada del disco “A Night on Town” de 1976, del músico británico Rod Stewart, en donde se retoma la obra “El Baile en el Moulin de la Galette” del pintor impresionista Pierre-August Renoir, en donde se incluye “gratuitamente” una imagen del propio Rod Stewart.

Portada del disco “A Night on Town” de Rod Stewart

https://www.google.com/imgres?q=a%20night%20on%20town%20rod%20stewart&imgurl

Muy reconocida también, la portada del grupo británico de rock Alternativo Cold Play y su disco “Viva la Vida” de 2008, en donde se recrea la obra “La Libertad Guiando al Pueblo”, del pintor del romanticismo francés Eugene Delacroix.

Portada del disco “Viva la Vida” de Cold Play
https://www.google.com/imgres?q=viva%20la%20vida%20coldplay&imgurl

Así como la portada del disco “Objects of Desire” de 1982, del músico norteamericano de rock Pop y Smooth Jazz Michael Franks, tomada de la obra “Dos Mujeres Tahitianas” del pintor francés posimpresionista Paul Gauguin.

Portada del disco “Objects of Desire” de Michael Franks
https://www.google.com/imgres?q=objects%20of%20desire%20michael%20frranks&imgurl

Meritoria también la elección de una de las obras del artista suizo Hans Rudi Giger, muy ligado al mundo del cine, con colaboraciones en películas como «Alien» y «Poltergeist II», y en este caso para embellecer con una de sus creaciones, la cubierta del disco de 1973, «Brain Salad Surgery» de la banda inglesa de Rock Progresivo Emerson, Lake & Palmer.

Portada del disco “Brain Salad Surgery” de Emerson, Lake and Palmer

Y así, Y así, otras tantas portadas de discos que han contribuido a este acercamiento del rock con el arte pictórico, y que fueron inspiradas en obras de grandes maestros de la pintura. Solo por mencionar algunos más: Day & Age del grupo norteamericano The Killers, inspirada en la obra puntillista de Georges Seurat; New Life de la banda británica Depeche Mode, inspirada en El niño geopolítico observando el nacimiento del hombre nuevo, del pintor español Salvador Dalí; o bien el disco epónimo de la banda inglesa Deep Purple, cuya portada se inspira en la obra El infierno del pintor de los Países Bajos Jheronimus Bosch, mejor conocido como El Bosco.

En este terreno es importante mencionar también a aquellos artistas o colectivos de diseño gráfico que se han especializado en crear bellas portadas para discos de rock, como es el caso de Roger Dean, ilustrador inglés que se ha caracterizado por sus trabajos con grupos de rock progresivo y psicodélico, como Yes, Greenslade, Asia o Uriah Heep, en los cuales muestra paisajes o seres fantasiosos que compaginan perfectamente con la temática de los discos, embellecidos en sus carátulas a través de sus creaciones. Como ejemplo, tenemos la siguiente portada:

El disco Fragile (1972), de Yes, grupo inglés de rock progresivo, marca el inicio de un gran romance entre la banda y el ilustrador. En este álbum se incluye su primer gran éxito en la radio comercial, Roundabout, y se muestra en su portada un planeta Tierra con un ecosistema frágil.

Portada del disco “Fragile” de Yes

El álbum epónimo de 1982, de Asia, banda inglesa de Rock Progresivo, con musicos provenientes de Yes, en donde se incluyen varios éxitos como Heat of the Moment, mostrando una conciliación de ese subgénero con el pop, y con una portada de corte fantástico, como una muestra indudable del poderío de la banda.

Portada del disco “Asia” de Asia
https://www.google.com/imgres?q=asia%20asia&imgurl

Y sin duda, uno de los discos considerados entre los 50 más importantes en la historia del rock, el clásico «Demons and Wizards» de 1972, de Uriah Heep, grupo inglés que fusiona el rock Progresivo con el Hard rock, y de donde se desprende su éxito internacional: Easy Livin´. En la portada se muestra un paisaje fantástico con un mago blandiendo lo que parece ser una espada o una especie de rayo demoniaco.

Portada del disco “Demons and Wizards” de Uriah Heep

Existen otros grandes artistas como el inglés Patrick Woodroffe, especializado en ilustrar obras de ciencia ficción, quien crea en conjunto con las ideas expresadas por los miembros del grupo británico de rock Progresivo, Greenslade, la portada surrealista del extraordinario álbum «Time and Tide» de 1975, en donde figura su gran creación: Catalan.

Portada del disco “Time and Tide” de Greenslade
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