
Sean Osmin Hamud Ruiz – Egresado de Maestría en Fiscal
ATENTADOS
Una parte de este mes que termina:
Hechos de violencia con personas asesinadas en Tecomán, Coquimatlán, Manzanillo y la ciudad de Colima.
Cuerpos que aparecen en linderos, viviendas y arroyos; sin identificar, sin explicación.
Actos de atropello contra distintos medios de comunicación digitales. Porque no me vayan a decir que, de forma espontánea, surgen orgánicamente cientos de usuarios que deciden enfocar sus esfuerzos en denunciar páginas para que sean bloqueadas. No seamos inocentes: ello fue orquestado, y eso es violencia; particularizada contra los medios de comunicación y generalizada contra la libertad de expresión.
Triste y gravemente seguimos descompuestos, y no se vislumbra un cambio de estrategia o de rumbo, por más que nos hablen de cifras alegres, por más que se insista en que la libertad de prensa está garantizada o por más que se intente maquillar la realidad.
Y continúan los patrullajes de todo tipo de corporaciones federales, por todos lados y a todas horas; ya hasta los saludamos por su nombre.
También persiste la ceguera de taller. Díganme si no es muestra de ello la torpeza convertida en discurso y entrevista de aquel novísimo político guinda que, queriendo demostrar una inédita capacidad de gestión, calcula que con dos —sí, así se lee: dos— patrullas que gestione con la gobernadora se corregirá el problema de inseguridad en la capital. Un pelmazo, pues.
Cada día decimos estar más hartos y desesperados; pero, al mismo tiempo, parece que hemos sido capaces de adaptarnos a esta realidad hiperviolenta que nos rodea.
Los violentos actúan impunemente, pero es la autoridad la que es responsable ante la sociedad de todos estos hechos y de que nos sintamos atentados.
MICROCUENTO
La mirada fija en el horizonte. Todo el cuerpo alerta y listo, moviéndose, actuando con el objetivo definido. El sudor pica en los ojos y el dolor comienza a sentirse en serio. El aire, por más esfuerzos aplicados, dejó de fluir. Tuve que dimitir. No pude con ella y sus grados de inclinación. Me bajé de la bici y tuve que caminar esa pendiente.