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No me felicites lucha conmigo: Un Enfoque Crítico sobre el Día Internacional de la Mujer

Dra. María de los Ángeles Aldana Hernández ∙ Docente UNIVA Online 

Introducción

El Día Internacional de la Mujer ha evolucionado a lo largo de los años, pasando por un evento en el año 1910 donde la Internacional Socialista, reunida en Copenhague, proclamó el Día de la Mujer, de carácter internacional como homenaje al movimiento en favor de los derechos de la mujer y para ayudar a conseguir el sufragio femenino universal; hasta tratarse de una celebración de los logros y avances de las mujeres a un espacio para reflexionar sobre las desigualdades que aún persisten.  En este contexto, surge la interrogante: ¿Deberíamos felicitar a las mujeres en este día? Este artículo busca explorar las razones por las cuales algunos argumentan en contra de la felicitación, analizando las complejidades que rodean este gesto en un mundo que aún lucha por la igualdad de género.

Una niña que nazca hoy seguirá enfrentando desigualdad y discriminación, sin importar el lugar del mundo donde viva su madre. Tenemos la obligación común de asegurar que pueda ejercer su derecho a vivir libre de la violencia que afecta a una de cada tres mujeres en todo el mundo; a recibir igual remuneración por trabajo igual; a no sufrir una discriminación que le impida participar en la economía; a opinar, en pie de igualdad, sobre las decisiones que afectan su vida; y a decidir si tendrá hijos o no y cuántos tendrá y en qué momento. ONU (2014)

 

Análisis y Argumentación

Felicitar a las mujeres puede llevar consigo el riesgo de trivializar los desafíos y obstáculos que muchas enfrentan diariamente. En lugar de celebrar con palabras, se argumenta que es más efectivo contribuir activamente a la eliminación de las barreras que impiden la igualdad de género.

Al felicitar a las mujeres en este día, se corre el riesgo de perpetuar estereotipos de género al centrarse en aspectos tradicionalmente asociados con la feminidad. Esto podría contrarrestar los esfuerzos por desafiar las expectativas de género y promover la diversidad.

La necesidad de acciones concretas:

Algunos críticos argumentan que las felicitaciones son insuficientes para abordar los problemas sistémicos que afectan a las mujeres. En cambio, abogan por acciones concretas, como políticas inclusivas, igualdad salarial y programas educativos, como la verdadera manera de respaldar la causa feminista.

El Día Internacional de la Mujer ha sido objeto de comercialización, con empresas aprovechando la ocasión para vender productos bajo la apariencia de apoyo a la causa feminista. Al no festejar el día, algunos sostienen que se evita contribuir a la explotación comercial de una causa seria.

La crítica se centra en la posibilidad de que las celebraciones del Día Internacional de la Mujer se vuelvan superficiales y carezcan de un compromiso real con la igualdad de género. Al evitar festejar el día, se argumenta que se puede fomentar un enfoque más profundo y sostenido en la lucha por la equidad, en lugar de simplemente realizar gestos simbólicos.

Algunos críticos argumentan que las festividades pueden desviar la atención de la necesidad de acciones concretas. Se sostiene que, en lugar de centrarse en felicitaciones y eventos, es más eficaz dedicar tiempo y recursos a la implementación de políticas y cambios estructurales que promuevan la igualdad de oportunidades y derechos.

Se argumenta que algunas mujeres pueden preferir no ser objeto de celebración en el Día Internacional de la Mujer, ya sea por razones personales, culturales o filosóficas. Evitar festejar el día puede ser visto como un acto de respeto a la autonomía individual y la diversidad de perspectivas dentro del feminismo.

En lugar de reservar un día específico para conmemorar la lucha de las mujeres, es más valioso trabajar hacia la normalización de la igualdad de género en la vida cotidiana. Evitar las festividades podría estar en línea con un enfoque continuo en la integración de prácticas equitativas en todas las áreas de la sociedad.

Y están los tonos ideológicos que sustentan la postura de no felicitar:

  1. Feminismo radical:

El feminismo radical sostiene que las felicitaciones pueden desviar la atención de las cuestiones centrales que enfrentan las mujeres. Al enfocarse en saludos y gestos superficiales, se corre el riesgo de diluir la urgencia de abordar problemas estructurales como la violencia de género, la discriminación laboral y la falta de representación. Desde esta perspectiva, se aboga por un enfoque más centrado en acciones transformadoras.

  1. Feminismo interseccional:

Desde la perspectiva interseccional, se argumenta que la felicitación puede pasar por alto las experiencias diversas de las mujeres. Las realidades de las mujeres varían según factores como la raza, la orientación sexual y la clase social. Felicitar de manera genérica puede homogeneizar las experiencias y desafíos, ignorando las luchas específicas de grupos marginados. En este sentido, el énfasis recae en abordar las desigualdades de manera más inclusiva y contextual.

  1. Feminismo marxista:

Desde una perspectiva marxista, se argumenta que las felicitaciones en eventos como el Día Internacional de la Mujer pueden ser percibidas como un gesto simbólico que no aborda las raíces económicas de la opresión de género. En lugar de celebraciones efímeras, se aboga por un cambio estructural en las estructuras económicas y sociales para abordar de manera integral la explotación y la desigualdad.

 

Reflexiones Finales

Las cifras hablar por sí solas. . .

La decisión de felicitar o no a las mujeres en el Día Internacional de la Mujer es un tema complejo que invita a la reflexión. Este artículo no pretende establecer reglas estrictas, sino más bien fomentar una comprensión más profunda de las implicaciones de este gesto. En última instancia, lo que importa es la voluntad de contribuir a la igualdad de género de manera significativa y sostenida, y cómo nuestras acciones pueden trascender las palabras en la búsqueda de un mundo más equitativo. El largo camino recorrido por las mujeres con la finalidad de terminar las injusticias no ha culminado.

En el 2014 el escenario de celebración llegó a mi vida con una mención especial y un reconocimiento al trayecto y dedicación a la ciencia la investigación y la divulgación del conocimiento que había realizado en y en esa ocasión hice hincapié a la necesidad de voltear a ver a los miles de niñas, jóvenes y mujeres privadas de la oportunidad de estudiar, desarrollarse, pues mis oportunidades, y sus oportunidades tenían ventanas distintas.

Hoy 10 años después este escenario vuelve a estar cerca de mi vida; mi hija Jimena Alejandra Velázquez Aldana recibe un reconocimiento por su labor altruista en pro de la Maternidad, Asesora de Lactancia y Porteo, Certificada como Profesional en la Lactancia PILU Coordinadora de Grupos Y educadora Perinatal, Fundadora de MatCrianza A.C. Y Maternal Tribu en Lagos.

Su Filosofía se enmarca así: “La Crianza y la Maternidad a conciencia es no solo un tema social, sino un beneficio a la salud de la sociedad”. Su proyecto es el granito de arena para cambiar el mundo.

En palabras del mensaje de Ban Ki moon Secretario de la ONU “Todos nos beneficiamos cuando las mujeres y las niñas -nuestras madres, hermanas, amigas y colegas- llegan a realizar todo su potencial. Trabajemos juntos en pro de los derechos, el empoderamiento y la igualdad de las mujeres, a la par que nos esforzamos por erradicar la pobreza y promover el desarrollo sostenible.”

Me quedo con la frase: “No me felicites, lucha conmigo” no es una fiesta, sino un día para crear conciencia y visibilizar los problemas que las mujeres aún tienen que enfrentar y que hace falta arreglar a nivel mundial.

Comunicación Sistema UNIVA

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