
María Alejandra Pérez Estrada – Encargada de Biblioteca
Dijo José Joaquín Fernández de Lizardi: “No todos los que leen saben leer” (citado por Michaus, 1999).
Hay muchos modos de leer; quien lee debe saber distinguir los estilos de quien escribe, para animar con un tono de lectura y manifestar que entiende lo que lee y que sabe hacerlo.
En los últimos años, el auge de las redes sociales ha causado un aislamiento importante hacia la lectura, ya que se prefieren microcontenidos en formatos audiovisuales. Además, el exceso de información ha ocasionado problemas de salud en algunos lectores, provocando incluso ansiedad en ellos.
El beneficio que nos da el saber leer es una oportunidad de sentir y de pensar lo que nos quiere decir el autor, así como la manera en que nosotros lo sentimos al adentrarnos en el contenido. Nos enseña a defender nuestras maneras de pensar, dándonos diferentes herramientas para formar personas críticas, utilizando la lectura como aprendizaje e interactuando en grupos, debates, exposiciones e investigaciones.
Cuando aprendemos nuevos conocimientos, se ejercitan las neuronas de nuestro cerebro; este comienza a guardar información importante, crear pensamientos más afinados y elegir con mayor libertad.
Necesitamos conocer técnicas de lectura que nos ayuden a comprender la información de manera más fácil. British School of Valencia (2025) señala como principales técnicas de lectura:
La lectura de barrido se utiliza para obtener la idea general de un texto rápidamente, enfocándose en leer títulos, subtítulos y primeras oraciones de cada párrafo para captar la esencia del contenido.
La lectura selectiva sirve para buscar información específica dentro de un texto, como palabras clave o datos relevantes, sin necesidad de leer todo el contenido.
La lectura crítica analiza y evalúa el contenido del texto, validando la información y formando opiniones basadas en el análisis crítico.
La lectura detallada busca comprender cada parte del texto y es utilizada para materiales complejos que requieren una comprensión profunda.
La lectura activa involucra interactuar con el texto subrayando, haciendo anotaciones y resumiendo, lo que ayuda a retener la información y mejorar la comprensión.
Utilizando estas técnicas de lectura se puede llegar a ser más crítico, sabio y libre. Siendo un lector constante, no solo se alimenta la mente con conocimiento, también se cultiva la empatía y la capacidad de entender un mundo que cada vez es más complejo.
Leer es una necesidad y un placer, pues cuando te encuentras con una historia la vives y la sientes con cada palabra que vas leyendo; estas palabras o vivencias nos enseñan a descubrir nuestros sentimientos y emociones.
El viaje de la lectura es acogedor: comenzamos leyendo al autor y terminamos cayendo en la realidad, aunque sea comparando la historia del autor con la propia; por eso mismo la lectura nos hace libres.
Con este contenido invitamos a los lectores a seguir leyendo, pero con sentido, ya que en nuestra vida diaria debemos practicar la lectura, ya sea en libros, periódicos, revistas e incluso redes sociales, pero manteniendo un sentido crítico con aires de libertad.
“Si abres los libros, realmente lo que estás abriendo son tus alas”.
(Anónimo)
Referencias
British School of Valencia. (2025, abril 10). 21 estrategias de lectura que funcionan en todo tipo de contenido. https://www.bsvalencia.com/es/blog/estrategias-lectura-funcionan
Michaus, M. (1999). El galano arte de leer. Trillas