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La Arquitectura de la Alineación: liderazgo estratégico

Ariel Valero – Maestro de Posgrados

INTRODUCCIÓN

El ecosistema empresarial contemporáneo se caracteriza por una volatilidad e incertidumbre sin precedentes, además de la obsolescencia acelerada de los modelos de negocio tradicionales. Las organizaciones enfrentan una paradoja: contar con tal cantidad de información para planear y, sin embargo, que sea mucho más complejo que antes ejecutar con coherencia.

Para atender este reto, a manera de ejemplo, en la materia de Pensamiento Estratégico dentro de nuestra Maestría, no solo se enseñan o aplican herramientas o metodologías como FODA o Balanced Scorecard, sino que se alienta el desarrollo continuo de la mentalidad sistémica, con capacidad de distinguir entre la gestión que mantiene la rentabilidad y la estrategia que eleva la posibilidad de contar con una oferta de valor para aumentar esa rentabilidad en los próximos años.

El reto para los líderes actuales, más allá de la transformación tecnológica, la gestión del talento y la sostenibilidad, implica construir una organización suficientemente robusta, flexible y ágil para navegar en un futuro incierto, con cambios constantes. Se trata de ir más allá, trascender la planeación tradicional como un evento anual aislado, para apropiarse de ella como el sistema nervioso central de la ventaja competitiva.

 

ANÁLISIS

Diversas publicaciones recientes en análisis de negocios coinciden en una tendencia a la baja alarmante: la brecha de la ejecución. Hay quien estima que alrededor del 70 % de las estrategias a largo plazo fallan, no por falta de inteligencia o congruencia en su diseño, sino por la desconexión entre los lineamientos estratégicos (misión, visión y valores) y la realidad operativa diaria. Los líderes definen un Norte, pero el resto de la organización camina hacia el Sur y, en ocasiones, áreas distintas avanzan hacia puntos diferentes, en lo que acoto como una gestión simple (operativa, no alineada).

Aquí es donde el Pensamiento Estratégico cobra mayor importancia como un acto de alineación humana. Conviene recordar que una empresa no es un espacio físico ni un organigrama con posiciones estáticas; es un organismo vivo. La visión sistémica que comparto tiene como fundamento la profunda sabiduría del Libro de los Libros, dentro del texto que dice: «De quien todo el cuerpo, bien concertado y unido entre sí por todas las coyunturas que se ayudan mutuamente, según la actividad propia de cada miembro, recibe su crecimiento para ir edificándose».

Esta analogía representa mi entendimiento de la gestión estratégica alineada y eficaz. El líder estratégico actúa como esa coyuntura (ligamento), cuya función crítica es unir la cabeza (visión de futuro) con las extremidades (ejecución táctica y operativa), asegurando que cada colaborador entienda cómo su actividad individual y la de cada área contribuyen

al propósito institucional. Sin esta concertación, se genera movimiento, pero no necesariamente un avance coordinado; puede generarse eficiencia por silos (áreas), no obstante, las metas de largo plazo y la eficacia global quedan en el tintero.

Para el próximo lustro, se visualiza que el reto para los negocios es migrar de estructuras jerárquicas de mando hacia redes de colaboración ágil. El líder debe tener claridad, y esa claridad debe compartirse. Esto también se lee en el Libro de los Libros: «Escribe mi respuesta en letras grandes y claras, para que cualquiera pueda leerla de una mirada y corra a contarla a los demás». Si la visión no es clara, no se comparte o resulta difícil transmitirla, el equipo de colaboradores no puede avanzar (ejecutar) con autonomía. La alineación no se logra por decreto; se logra por convicción y claridad comunicada.

Hablando de liderazgo y transformación, en 2017 Satya Nadella, CEO de Microsoft, escribió esta reflexión: los líderes tienen una capacidad innata para encontrar claridad en medio de la confusión, para crear energía donde no la hay y para impulsar el éxito bajo cualquier condición de restricción. En el mismo orden de ideas, los egresados UNIVA cuentan con lo necesario para responder al llamado a ser esos arquitectos de claridad, que utilizan herramientas analíticas no para burocratizar, sino para liberar el potencial de los equipos y llevarlos hacia la autodirección.

Si se desea aplicar análisis crítico al profundizar en este gran tema, el libro CEO Excellence: The Six Mindsets That Distinguish the Best Leaders from the Rest plantea que la excelencia no es solo gestión, sino la capacidad de movilizar a la organización. De ello surge la invitación a reflexionar: ¿qué tanto los altos directivos están alineados con la gerencia de primera línea, y estos con el resto de los colaboradores?, ¿y cómo podría mejorarse aún más para lograr una ejecución estratégica?

CONCLUSIÓN

El Pensamiento Estratégico es, en esencia, un acto de responsabilidad. Planear sin asegurar una ejecución alineada y eficaz es una alucinación; ejecutar sin planear es una pesadilla o, cuando menos, una moneda al aire.

La ventaja competitiva sostenible reside en la cultura de la alineación. Como líderes y agentes de cambio, la tarea es asegurar que lo planeado se ejecute y que lo ejecutado abone a la visión. Ese liderazgo estratégico debe ser la coyuntura que une, comunica, da sentido y genera pertenencia.

La invitación es a evitar el riesgo de ver la planeación estratégica como un documento estático y asegurar que se viva como una disciplina diaria de conexión, propósito y acción concertada; así, el cuerpo crecerá y trascenderá.

 

Autor: MBA Ariel Valero Cruz

Coach de 360º y Consultor Estratégico Empresarial

Catedrático de Posgrado, UNIVA

Comunicación Sistema UNIVA

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