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Con el jitomate, adiós al cáncer

María Guadalupe López Moreno ·  Estudiante UNIVA Querétaro

 

El licopeno es un carotenoide altamente antioxidante y cuenta con una gran biodisponibilidad en el tejido prostático, por lo cual tiene una fuerte acción preventiva en las diversas enfermedades que afectan a la próstata, así como otros tipos de cánceres. Es el carotenoide predominante en el plasma humano, que se encuentra en las glándulas suprarrenales, hígado, testículos y próstata principalmente.

Es el encargo de impartir el color rojo al jitomate y a la sandía y que no se convierte en vitamina A en el organismo humano, pero esto no impide que posea propiedades antioxidantes muy elevadas. Como se sabe, es el más abundante en el jitomate, en el cual, su contenido depende mucho del grado de maduración, exposición a la luz, tipo de suelo, y de la variedad.

Se ha estudiado que una deficiencia del consumo de licopeno, aumenta la probabilidad de que los hombres mexicanos entre 30 y 40 años, puedan presentar cáncer de próstata, el cual es una de las causas más frecuentes de muerte en hombres a nivel mundial, ya que cada vez, el estilo de vida, el sedentarismo y la falta de información médica y nutricional se han omitido en todos los sentidos, ya sea por cultura, costumbre o desinterés, pero esto, ha provocado que muchos hombres padezcan severas enfermedades mortales, tal como lo es: el cáncer de próstata.

Un poco de historia…

Los grandes beneficios que nos aporta el jitomate no habían sido tan apreciados por el ser humano, como hoy en día. Según H. Salman, en un principio se utilizaban únicamente como plantas de ornato, pues en varios países se creía que eran venenosos. Se ha investigado que parte del descubrimiento de Cristóbal Colón en el siglo XV incluyó las frutas y tomates del Nuevo Mundo, con lo que se pudo enriquecer la pobre dieta nutricional europea. Basta mencionar que las dietas mediterráneas se componen actualmente en su mayoría de salsas y ensaladas de tomate.

Transcurrieron más de cuatrocientos años para que de este fruto se aislara el licopeno, el cual pertenece a la familia de los carotenoides (pigmentos orgánicos presentes en forma natural en plantas, algas, hongos y bacterias) y responsable de dar su color rojo característico a algunas frutas, plantas e incluso a la yema del huevo y la piel de algunas aves. Aunque el licopeno no es indispensable en la dieta humana, posee un gran valor como antioxidante, por lo que ha llamado mucho la atención a la comunidad científica.

Antecedentes del jitomate

El tomate (Solanum lycopersicon Mill.) es una dicotiledónea perteneciente a la familia de las Solanáceas. Es una planta perenne cultivada como anual, se desarrolla ya sea rastrera, semierecta o erecta. Es la principal hortaliza de fruto en el mundo y de alto consumo como producto en fresco o procesado, ya sea en pasta, jugo, deshidratado, entre otros. Los principales productores de tomate en el mundo son China, Estados Unidos, Turquía, Italia e India. Chile se encuentra en el lugar 13 a nivel mundial considerando su producción para proceso.

El jitomate maduro, además de estar compuesto de agua, posee hidratos de carbono, potasio, fósforo, magnesio, vitaminas B1, B2, B5 y C también presenta carotenoides como el licopeno, el que junto a la vitamina C son antioxidantes muy potentes. Es por eso, que el jitomate el principal carotenoide es el licopeno (aprox. constituido por un 83%), que consta con una base molecular para la síntesis de los restantes carotenoides.

El mecanismo del licopeno

En el consumo del jitomate podemos encontrar al licopeno en grandes cantidades en el hígado, glándulas suprarrenales, testículos y próstata, y en menor cantidad en otros órganos y tejidos, como mamas, estómago, pulmones, ovarios, piel, riñones, páncreas y colon. Se cree que el licopeno no es tóxico si se le consume de forma moderada, pero en cantidades exageradas puede producir una coloración amarilla en la piel y acumularse en la sangre y en el hígado, produciendo lo comúnmente se llama licopenemia.

Debido a que el licopeno se acumula preferentemente en la próstata, el hígado, las glándulas suprarrenales y los testículos, se ha propuesto que su elevada concentración puede deberse a la cantidad de receptores de lipoproteínas que tienen estos órganos, en los cuales se transporta el licopeno durante periodos relativamente largos. Por ejemplo, se sabe que el licopeno ingerido tiene una vida media de dos a tres días, aproximadamente.

Se considera que la cantidad de licopeno aprovechable en un tomate depende de factores como: grado de maduración, variedad y condiciones de cultivo y almacenamiento. Sin embargo, gracias a la ingeniería genética, es posible obtener tomates de cualquier variedad que, sin alterar su estructura química, llegan a tener hasta tres veces la cantidad de licopeno.

Además de controlar los radicales libres, el licopeno disminuye el riesgo de padecer enfermedades crónicas como la osteoporosis, la diabetes mellitus tipo II, las enfermedades coronarias y el cáncer de próstata, al cual se le ha asociado en más de 70% de los casos con el tipo de dieta. Por lo tanto, algunos estudios epidemiológicos indican que llevar una dieta rica en fruta y verduras contribuye a tener un menor riesgo de desarrollar enfermedades cardiovasculares, colesterol elevado, cataratas, enfermedades respiratorias y cáncer. Varios investigadores en todo el mundo han encontrado que consumir alimentos ricos en licopeno ayuda a disminuir el riesgo de padecer cáncer prostático. El licopeno se encuentra en la próstata humana en cantidad importante, lo que sugiere que tiene un efecto directo en la función prostática y la carcinogénesis, esto es, el proceso por el cual las células normales se transforman en células cancerosas.

En la dieta podemos obtener al licopeno a través del consumo de jitomate y sus derivados, como salsas, jugos, tomates fritos o triturados, así como en la sandía.

La efectividad del licopeno es diferente según la forma en que lo consumamos, ya que la absorción intestinal del licopeno es mejor cuando se acompaña de grasas y aceites y cuando se calienta, pues las temperaturas altas rompen las paredes celulares del fruto, que son las que finalmente dificultan esa absorción.

Un mecanismo de acción de este carotenoide, aparte de su efecto antioxidante, es que actúa modulando las moléculas responsables de promover la división celular y, con ello, revirtiendo ciertas lesiones cancerosas.

Cáncer de próstata

El cáncer es un proceso patológico que implica el crecimiento descontrolado de un clon celular maligno; la mayor parte de éstos se producen por mutaciones en los genes que regulan la proliferación celular, la apoptosis y/o los mecanismos de reparación del ADN.

Las modificaciones oxidativas del ADN son una de las causas más importantes del daño mutagénico. En este sentido, moléculas con capacidad antioxidante podrían ser importantes en la prevención de los procesos oxidativos que desencadenan en la oncogénesis. Estudios epidemiológicos han mostrado que el consumo de frutas y hortalizas reduce el riesgo a desarrollar algunos tipos de cánceres. En dicho contexto, investigaciones han demostrado un efecto protector por parte del tomate en la disminución del riesgo de padecer cáncer, especialmente el de próstata.

Un número de estudios han investigado el licopeno o alimento rico en licopeno como productos de tomate y a base de tomate, en relación con el riesgo de cáncer de próstata. (Ke Zu, et al.)

El desarrollo del cáncer es un proceso que conlleva varias etapas de alteraciones moleculares y celulares. El inicio de un tumor es considerado como un proceso relativamente largo y reversible en el que proliferan de manera activa células pre neoplásicas que posteriormente pueden llegar a ser potencialmente invasivas y metastásica.

La etiología del cáncer de próstata, no es completamente clara, sin embargo, existen factores que han sido asociados como factores de riesgo para desarrollar la enfermedad, como son: edad, población, hábitos dietéticos, antecedentes familiares y un factor clave que es el hormonal, el cual está directamente vinculado con el desarrollo del cáncer.

Hoy en día…

Actualmente, se realizan estudios que indican que el consumo de licopeno tiene un efecto benéfico sobre la salud, reduciendo notablemente, además del cáncer de próstata, el del pulmón, del tracto digestivo y del colon, así como muchas enfermedades cardiovasculares. El licopeno puede reducir los niveles de colesterol de baja densidad, el cual produce ateroesclerosis. Esta es otra propiedad atribuida al licopeno debido a que bloquea la síntesis de colesterol al inhibir la enzima necesaria para que el cuerpo lo produzca.

Existen estudios que señalan que el licopeno puede reducir los niveles de antígeno prostático específico; se cree que cuando estos niveles son elevados, hay mayor probabilidad de sufrir cáncer de próstata; sin embargo, ese antígeno no es un mero marcador de cáncer de próstata, pues las células prostáticas lo producen de manera normal, de modo que el que esta prueba no sea definitiva ha obligado a la comunidad médica a buscar otros marcadores, así como otras opciones terapéuticas para el cáncer, como los fitoquímicos (licopeno), las vitaminas (vitamina E), los minerales (selenio) y los tratamientos herbales (sabal o palmito salvaje).

Los datos epidemiológicos indican que el cáncer de próstata ocupa el segundo lugar de muerte por cáncer en México y que su incidencia sigue en aumento. Los tratamientos utilizados contra el cáncer tienen costos muy elevados y disminuyen de manera considerable la calidad de vida del paciente cuando el padecimiento es detectado en etapas avanzadas.

Como es visto, el consumo del jitomate ha sido de suma importancia en el estudio de la prevención de muchas enfermedades, ya que a hoy en día el mundo en general sufre cada vez más de muchas enfermedades mortales, como es el cáncer.

Afortunadamente, vivimos en un país rico de muchos productos naturales, altos en betacarotenos y antioxidantes, y que se da de manera extensa en todo el territorio, como lo es el jitomate.

Desafortunadamente, no es muy común que las personas consuman jitomate o incluyan en su dieta, ya que para muchos es un alimento “simple”, con textura “extraña” o simplemente no se ha inculcado desde niños, el consumo de este increíble alimento.

Si tan solo comiéramos un tomate al día, en la preparación que nos guste, pero al menos uno, estaríamos previniendo la aparición de esta dolorosa enfermedad. Es probable que no solo actúe contra el cáncer, sino también contra enfermedades cardiovasculares que hoy en día son muy frecuentes.

 

Algunas referencias sobre el texto son:

 

  • Bramley, P.M. (2000). Is lycopene beneficial to human health? Phytochemistry, 54, 233-236.
  • Ke Zu., Mucci L., Rosner, B., et.al. Dietary Lycopene, Angiogenesis, and Prostate Cancer: A Prospective Study in the Prostate-Specific Antigen Era. JNCI Journal of the National Cancer Institute. 2014 Feb; 106(2): doi: 10.1093/jnci/djt430
  • Giovannucci E, Ascherio A, Rimm EB, et al. Intake of carotenoids and retinol in relation to risk of prostate cancer. J Natl Cancer Inst. 1995;87(23):1767–1776
  • El consumo de tomates previene el desarrollo de Enfermedades Cardiovasculares y Cáncer: Antecedentes epidemiológicos y mecanismos de acción. IDESIA (Chile) Volumen 28, Nº 3, Septiembre-Diciembre, 2010
  • Cruz, Reyna., González, J., Sánchez, P. Propiedades funcionales y beneficios para la salud del licopeno. Revisión. Nutr Hosp. 2013;28(1):6-15 ISSN 0212-1611. CODEN NUHOEQ S.V.R. 318

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

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