¿Una IA puede reemplazar a los humanos en psicoterapia?

Laura Leticia Luna Bernal – Docente de Ciencias de la Salud

En la actualidad abundan las inteligencias artificiales al servicio de cualquier usuario. Su accesibilidad a través de prácticamente cualquier dispositivo —por ejemplo, en la palma de la mano mediante un teléfono celular— las ha puesto al alcance de gran parte de la población. Incluso quienes eran más reacios a utilizarlas nos hemos visto en la necesidad de hacerlo, aunque sea de manera indirecta. Antes simplemente “googleábamos”; ahora realizamos nuestras búsquedas con inteligencia artificial integrada. No hay escapatoria.

Adolescentes y jóvenes constituyen la población más susceptible a su uso; sin embargo, hoy en día también los adultos jóvenes y mayores recurren a estas herramientas. En una nota publicada por GlobalMedia (2025), se señala que el 53 % de los jóvenes menores de 21 años utiliza alguna inteligencia artificial, mientras que el 72 % de los adultos entre 26 y 40 años conoce y emplea este tipo de tecnologías. Aunque los más jóvenes son quienes las utilizan con mayor frecuencia, también son quienes cuentan con una menor percepción de los riesgos asociados. La misma nota indica que las personas mayores de 50 años poseen una mayor claridad y conciencia respecto de estos peligros.

En el campo de la educación ya comenzamos a observar algunas de sus consecuencias. Los estudiantes cada vez leen menos, y los docentes nos vemos obligados a innovar y modificar constantemente las actividades académicas —por no decir clase tras clase— para sortear el uso indiscriminado de la inteligencia artificial o, en su defecto, integrarla de manera que los alumnos aprendan a utilizarla sin depender excesivamente de ella.

En el ámbito de la psicoterapia, donde me he desempeñado durante más de treinta años, la situación no es muy distinta. Cada vez con mayor frecuencia, consultantes míos o de otros colegas solicitan consejos psicológicos a ChatGPT o a plataformas

similares, e incluso entablan conversaciones con estos sistemas con fines aparentemente terapéuticos.

¿Puede realmente la psicoterapia competir con la inteligencia artificial?

El problema radica, en parte, en la falta de regulación de estas aplicaciones y en el desconocimiento de sus límites. La inteligencia artificial no posee juicio clínico ni criterio ético por sí misma. Quien la utiliza formula preguntas o proporciona instrucciones específicas, y el sistema responde a partir de patrones estadísticos y grandes volúmenes de información. Precisamente ahí surge uno de los riesgos más importantes. Actualmente ya se han reportado casos de adolescentes que han recibido respuestas problemáticas o han reforzado conductas de riesgo mediante interacciones con sistemas conversacionales.

Históricamente, buscar consejos para afrontar problemas emocionales fuera del ámbito de la psicología no es algo nuevo. Las personas han recurrido al tarot, la clarividencia, la lectura de manos y todo tipo de terapias alternativas.

Entonces, ¿por qué poner el acento en la inteligencia artificial? Podríamos considerarla simplemente como otro recurso al que los seres humanos acuden para sobrellevar las dificultades de la vida.

La diferencia es que cualquier sistema de inteligencia artificial ofrece una disponibilidad permanente y una facilidad de acceso sin precedentes. Basta un clic desde la comodidad del hogar para abrir un universo de respuestas inmediatas que pueden generar tanto orientación como desorientación. Se trata de herramientas sustentadas en algoritmos y bases de datos, pero carentes de conciencia, experiencia vivida y juicio profesional.

La comprensión profunda del sufrimiento humano, la evaluación clínica y la construcción de un proceso terapéutico significativo solo pueden surgir dentro de una relación colaborativa y dialógica; es decir, en un encuentro genuino entre personas que comparten un espacio de escucha, comprensión y acompañamiento. La psicoterapia no consiste únicamente en ofrecer respuestas, sino en construir, junto con el consultante, nuevas posibilidades de comprensión y transformación.

Habrá que reflexionar.

 

Referencias:

Globalmedia (2025). Jóvenes usan más la IA en México, pero adultos comprenden mejor sus riesgos. https://www.globalmedia.mx/articles/jovenes_usan_mas_la_ia_en_mexico_pero_adultos_comprenden_mejor_sus_riesgos

 

Comunicación Sistema UNIVA

Author Comunicación Sistema UNIVA

More posts by Comunicación Sistema UNIVA
Share