
Diana Laura Bribiesca – Alumna Licenciatura en Gastronomía UNIVA La Piedad
El arte de cocinar se relaciona principalmente con la preparación de alimentos, las técnicas culinarias y la creatividad en los platillos. Sin embargo, esta increíble profesión va mucho más allá de solo cocinar. En el ámbito profesional, la experiencia que transmite un platillo es el reflejo del amor a la profesión, la capacidad de llevar una experiencia sensorial única al paladar de cada comensal y de plasmar y crear una experiencia única y memorable para el cliente, desde la preparación del platillo hasta la creatividad y elaboración del emplatado.
Un platillo puede estar perfectamente elaborado, con ingredientes de calidad y una excelente presentación, pero si el servicio es nefasto, la percepción del cliente cambia de manera negativa. La atención al comensal representa la imagen del establecimiento y refleja el nivel de profesionalismo del personal, tanto de los cocineros como de los meseros. Aspectos como la amabilidad, la comunicación, la rapidez, la higiene y la capacidad de resolver problemas son esenciales dentro del servicio gastronómico.
Además, el servicio lo podemos ver como una extensión del chef, porque la experiencia cognitiva del buen trato del mesero y la elaboración de platillos crean un ambiente de hospitalidad para cada comensal. El personal de sala tiene la responsabilidad de orientar al comensal, recomendar alimentos y bebidas, así como garantizar que su experiencia sea agradable desde su llegada hasta su salida. Con esto quiero decir que la gastronomía no se trata solo de satisfacer una necesidad meramente alimenticia, sino que va más allá y captura toda una experiencia emocional y social.
Se suele pensar que el o los cocineros responsables de la elaboración de los platillos pueden tener la total responsabilidad de que un comensal se vaya insatisfecho de un establecimiento. Pero la realidad es otra, ya que tanto el personal de sala como el de cocina tienen el mismo peso, positivo o negativo, en el resultado de la experiencia de los clientes. Pueden servirte un platillo promedio, pero si la atención al cliente fue excelente, es más probable que tengas una buena reseña del lugar. Sin embargo, si el platillo está hecho por un chef profesional con mucha capacitación y conocimientos previos, pero si la atención al comensal tuvo una baja calidad, se irán con una mala imagen del establecimiento.
En la actualidad, los consumidores valoran cada vez más la experiencia completa. Por ello, los profesionales de la gastronomía deben desarrollar habilidades para combinar ingredientes y satisfacer el paladar, así como cuidar los aromas, las
texturas y obtener una presentación de acuerdo con la ocasión. La coordinación entre cocina y servicio resulta indispensable para mantener estándares de calidad y lograr mantener la armonía del comensal. Nuestro trabajo, como gastrónomos y como servidores, es darle esa especialidad a cada comensal que cruza por esa puerta, hacerlos sentir únicos y demostrar la actitud de calidad que tenemos todos como equipo, que va a la par para llevar no solo un platillo de excelencia y calidad, sino una atención especial para todo tipo de comensal.
En conclusión, la gastronomía no se enfoca únicamente en la elaboración de platillos, sino también en brindar un servicio eficiente, de calidad y humano. La combinación entre buena cocina y excelente atención es lo que realmente convierte una comida en una experiencia memorable.