
Sean Osmin Hamud Ruiz – Egresado de Maestría en Fiscal
En una epifanía personal, profunda, clarificante, el presidente nacional del PAN, Jorge Romero Herrera, llegó a la conclusión de que las dirigencias estatales que evaluaran que ir en alianza con otras fuerzas políticas serviría para ser competitivos en las próximas elecciones podrán hacerlo.
Más allá de las especulaciones sobre las razones que habría tenido Romero Herrera para dilatar esta conclusión, lo relevante es que anunciado está.
Diversos análisis y opiniones ya señalaban que, de las 17 gubernaturas en juego este 2027, al menos 10, en un contexto de alianza política entre los partidos opositores, tendrían mayores probabilidades de éxito para ese posible frente común.
Creo que Morena tiene varias cuestiones de las cuales debe preocuparse.
Figuras que se van perfilando a las candidaturas con un lastre que ir arrastrando, ya sea personal, de grupo o de marca. Cada día se vuelve más repetitiva la nota que vincula a muchos de los actuales protagonistas de ese partido con actividades criminales. Su verdadero problema, en este sentido, es que se va pasando del rumor a cercos que se cierran alrededor de figuras relevantes. En el caso de Colima, el nombre de la actual gobernadora aparece cada vez con mayor frecuencia en filtraciones o investigaciones periodísticas que incluyen listas de funcionarios morenistas bajo sospecha o investigación, así como con supuestas visas canceladas por parte del vecino del norte.
Por otro lado, el desaseado proceso de unción de sus defensores de la transformación también va impactando en el ánimo de propios y extraños. Se vuelve a cumplir la condición de dedazo maquillado por encima de análisis estadísticos validados y aceptados. Hasta donde he revisado, no hay ninguna encuesta hecha pública sobre las personalidades anunciadas.
Y algunos perfiles específicos vienen huecos, difíciles de posicionar desde el inicio. ¿Verdad?
El PAN da un paso importante, ni duda cabe. Sigue que, en la configuración de esta alianza ya cantada con el PRI y, tal vez, con otras fuerzas —como MC—, no olviden que requieren de un agrupamiento más nutrido, que tome mucho más en cuenta a la sociedad civil sin filiación política, pero sí con capacidad de influencia social.
Juntar la mayor cantidad de canicas posibles es indispensable para hacer frente al poder y al dinero que representa el oficialismo.
Por lo pronto, parece que va andando.
MICROCUENTO
¡Qué pesadilla! Perdiendo el aliento, corro queriendo salvarme de esta persecución alucinante. Gorilas gigantes, tiburones, dinosaurios, figuras amorfas que no alcanzo a definir, todas queriendo atraparme y yo huyendo sin rumbo, solo deseando no caer.
No vuelvo a ir a una carrera de botargas.