EXPERIMENTACIÓN ÁGORA: DE PÍXELES A POLÍGONOS (SIN «TOKENS» NI COSTOS OCULTOS)

Diego Armando Jiménez García – Maestro de Animación

¡Qué gusto saludarlos en este día especial! Hoy inauguramos un espacio diferente y espontáneo. No tendrá una fecha fija; aparecerá solo cuando tenga un experimento real o un proyecto corriendo en mi monitor que valga la pena compartirles desde las entrañas de mi laboratorio personal.

Hoy quiero mostrarles un proceso que parece magia: cómo convertir una imagen plana en un modelo 3D real.

¿Por qué hacerlo así y no con una App?

Seguramente han visto páginas que prometen hacer esto en un clic. Sin embargo, la mayoría te cobran suscripciones caras, te limitan con «tokens» o se quedan con tu información. Al usar ComfyUI en mi propia computadora, adapto flujos de código abierto con tres ventajas: Privacidad total (nada sale de mi equipo), costo cero y el control total sobre el resultado. Y ahora procedo a explicar:

Pero… ¿qué rayos es esto que estamos viendo?

Lo que ven en las imágenes es ComfyUI. Imaginen que es un tablero de control donde, en lugar de escribir un texto y esperar a que la IA nos dé algo, nosotros conectamos «nodos» (esas cajitas con cables). Es como armar un set de LEGO: cada pieza tiene una función específica —una carga la imagen, otra calcula el volumen, otra pone el color—

. Esto nos permite ver y controlar exactamente qué está pasando en cada paso de la creación.

 

1. El ADN del proyecto: “Name and Picture”

Todo empieza cargando la imagen. Aquí el parámetro rey es la Seed (Semilla).

· Traducido a la realidad: Es el número que define el «ADN» del azar. Si dejas la misma semilla, el resultado será idéntico cada vez. Si la cambias, la IA «imagina» el volumen de formas distintas. Yo la dejo fija una vez que encuentro algo que me gusta para poder trabajar sobre seguro.

2. Mesh Generation: Construyendo el esqueleto

Aquí la IA analiza la foto e «imagina» el volumen. El parámetro clave aquí es el Threshold (Umbral).

· Dicho de forma simple: Es como decidir qué tan «estricta» es la IA para separar el objeto del fondo. Si el umbral es muy bajo, el modelo sale con pedazos de «ruido» alrededor; si es muy alto, podrías borrar partes importantes del objeto. Es encontrar el punto exacto donde la silueta queda limpia.

3. Refiner: El lijado fino

Los modelos iniciales suelen ser toscos. Por eso, usamos un Refiner. Aquí movemos los Steps (Pasos).

· Para que nos entendamos: Es cuántas veces la IA «pule» la escultura. Pocos pasos nos dan un bloque de piedra mal cortado; muchos pasos pueden deformar el objeto. Buscamos el equilibrio para que las superficies se sientan suaves y profesionales.

4. Texturing: Pintando con datos

Una vez que la escultura está lista, proyectamos los colores. Aquí el parámetro vital es el Denoise (Reducción de ruido).

· En términos prácticos: Define qué tanto permiso tiene la IA de «inventar» texturas nuevas. Un denoise bajo respeta fielmente la foto original; uno alto podría añadir detalles que no existen, como poros en la piel o vetas en el metal.

5. El Resultado: ¡Un objeto listo para la acción!

Como ven en la Vista Previa 3D, ya tenemos una pieza con volumen real. Es importante ser honestos: el objeto puede no ser 100% perfecto de fábrica, pero es increíblemente útil. Nos ahorra el trabajo pesado de empezar de cero; con unos pequeños ajustes manuales en un programa de modelado, queda listo para ser usado en una producción profesional.

Reflexión de mi laboratorio: Ser dueños del proceso

Aprender a montar estos flujos es lo que nos convierte en Curadores de Procesos. En la era de la IA, el valor no está en «apretar un botón», sino en entender qué hace cada «perilla» para adaptar la tecnología a nuestras necesidades. Nosotros ponemos el criterio y la máquina pone el músculo.

¿Qué les pareció este primer vistazo a mi laboratorio? ¡Nos leemos en la próxima experimentación cuando el render esté listo!

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