
Jessica Karina Reyes López – Asistente de Dirección de Desarrollo y Servicios en UNIVA Guadalajara.
En la era digital, nuestra percepción de un destino no nace del mapa, sino del algoritmo. Construimos expectativas basadas en tendencias de redes sociales, pero lo que la pantalla omite es la realidad cruda que nos recibe al aterrizar: la masificación, el clima real y la verdadera infraestructura del lugar.
Muchos viajeros llegan con la genuina ilusión de sumergirse en una nueva cultura, gastronomía o idioma. Sin embargo, pronto descubren que la calidad de la experiencia no depende solo del paisaje, sino de la hospitalidad y del intercambio humano. A menudo idealizamos destinos a través del cine o de videos virales, olvidando que el contenido está estrictamente diseñado para vender una conexión emocional aspiracional, omitiendo los matices del día a día local.
El impacto invisible y el “overtourism”
Este fenómeno suele ignorar las cicatrices que el turismo masivo deja en la población local. Los residentes enfrentan fricciones constantes con visitantes que, en la búsqueda de la “foto perfecta” (un fenómeno conocido como turismo de postureo [1]), muestran una desconexión total con las costumbres y el ritmo de vida de la comunidad.
La falta de un plan de conservación adecuado ha llevado a los lugares de interés turístico (sightseeing [2]) a sufrir daños irreversibles. Un caso paradigmático en México es el del Parque Nacional Islas Marietas, en Nayarit. La falta de protocolos iniciales ante el turismo excesivo (overtourism [3]), sumada a la pesca ilegal y al daño a los corales por el exceso de embarcaciones, obligó a su cierre temporal en 2016. En ese momento, según la Comisión Nacional de Áreas Naturales Protegidas (CONANP), el sitio recibía hasta 2,500 turistas diarios, cuando su capacidad de carga era apenas de 625. Este es el recordatorio más claro de que, sin límites, el destino muere por su propio éxito.
Lo que me lleva a la siguiente reflexión: ¿viajamos realmente para enriquecernos con nuevas culturas o simplemente para validar nuestra presencia en el destino viral del momento? La diferencia entre ser un turista y ser un viajero consciente reside en el respeto por el lugar que nos recibe.
Referencias:
· [1] Ostelea Tourism Management School. (s.f.). Turismo de Instagram o turismo del postureo. Recuperado el 25 de marzo de 2026, de https://www.ostelea.com/actualidad/blog-turismo/turismo-de-instagram-o-turismo-del-postureo
· [2] Cambridge University Press. (s.f.). Sightseeing. En Cambridge Dictionary. Recuperado el 25 de marzo de 2026, de https://dictionary.cambridge.org/es/diccionario/ingles-espanol/sightseeing
· [3] Cambridge University Press. (s.f.). Overtourism. En Cambridge Dictionary. Recuperado el 25 de marzo de 2026, de https://dictionary.cambridge.org/es/diccionario/ingles/overtourism