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Bergerac en las oficinas

Laura O. Robles Sahagún · Coordinadora de Alumni y Bolsa de Trabajo UNIVA Guadalajara

 

«Yo seré tu espíritu, tú serás mi belleza. Yo avanzaré en la sombra a tu lado», una de las frases más célebres de la obra Cyrano de Bergerac escrita por Edmond Rostand. Una pieza literaria que ha sido puesta en escena en teatros y en cine pero que además da nombre a un síndrome que se manifiesta dentro de las organizaciones y sus colaboradores: el Síndrome de Bergerac.

Si analizamos las características del personaje, nos damos cuenta de que es un hombre con baja autoestima, generada por su abultada nariz, pero con grandes dotes para expresarse. Enamorado de su prima Roxana, no se atreve a decírselo porque presupone que será rechazado por su físico. Por esta razón acude a  Christian de Neuvillette, joven apuesto, quien también está enamorado de la misma mujer, pero tampoco se atreve a declararle su amor porque no tiene el don de la palabra y es torpe para expresarse. Es así como ambos hombres hacen un pacto, en donde la inteligencia de Bergerac y la galanura de Christian se conjugan para enamorar a Roxana, lo cual lo logran a través de hacer la dupla perfecta.

El síndrome de Bergerac ha sido estudiado poco, pero ya hay escritos sobre el mismo. El Dr. Félix Socorro, quien acuñó el término, comenta que es lo contrario al Síndrome de Anat (que trata sobre ganar prestigio con las ideas ajenas), ya que, en este caso, el colaborador cede de manera consciente y voluntaria, sus ideas. Entonces este síndrome, nos explica, es la manifestación de no querer ser reconocido.

Félix señala que,en los colaboradores, la baja autoestima y la falta de confianza los hace sentir insignificantes y que por ello sus ideas no podrían ser materializadas, su distorsionada auto-imagen, es lo que los motiva a ceder su ingenio a terceros para que sean estos quienes presenten sus aportaciones como propias, sin esperar algún reconocimiento a corto plazo.

Aunque este síndrome no es ocasionado por el tipo de cultura o estilo empresarial, ya que surge por la personalidad de los colaboradores, sí se requiere de la pronta participación y astucia de los líderes, para que puedan propiciar, de forma empática, un desarrollo en la autoestima de todos los colaboradores y dejen de menospreciar su propio talento y sus habilidades profesionales. El tipo de liderazgo que se ejerza permitirá que, en los equipos de trabajo, cada uno de los integrantes, reconozcan sus fortalezas y puedan hacer frente a sus debilidades.

Si bien es cierto que, en un equipo, con un buen líder, se conjugan las habilidades de unos y de otros, es fundamental para el desarrollo de la organización que las ideas no se cedan por una baja autoestima, sino que se complementen para poder lograr el cumplimiento de los objetivos propuestos.

 

Publicado en La Crónica de Hoy Jalisco del viernes, 10 de septiembre de 2022.

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