
Luis Fernando Sánchez Cruz – Alumni Bachillerato UNIVA
Ellos se convirtieron en mis amigos más cercanos durante el campamento. También conocí a Nalini, de Indonesia, con quien he seguido hablando mucho después de regresar; sin embargo, durante esas dos semanas, mis compañeros rusos fueron con quienes más compartí tiempo y conversaciones. Además, hice varios amigos chinos con quienes prometí volver a encontrarme en el futuro. Ellos también quieren conocer México algún día y, por supuesto, los invitaré a mi hermoso Puerto Vallarta. Esa facilidad para crear lazos reales, sin importar el idioma o la distancia cultural, es algo que no se olvida.
Todo el tiempo tuve presente que no solo iba por mí: iba representando a la UNIVA campus Puerto Vallarta, a Jalisco y, de hecho, a México entero, siendo parte de un grupo tan reducido. Intenté ser un buen embajador de mi tierra, compartiendo nuestra cultura, nuestra forma de ser y nuestra hospitalidad. Sentí que cada conversación era también una oportunidad de mostrar lo mejor de nosotros.
Quiero agradecer profundamente a todos los voluntarios que nos acompañaron, especialmente a la maestra Mayte Yoshelyn Portillo de la Torre, a Isaiah, Leo y Ale, y a los voluntarios de China, la mayoría de los cuales hablaban muy bien español y nos facilitaron todo. También a Andy, el voluntario de Rusia, con quien conecté mucho. Sin su apoyo constante, la experiencia no habría sido la misma.
Regresé a Puerto Vallarta con la certeza de que este campamento no solo me dio amigos y recuerdos, sino también una visión más amplia del mundo y de mi propio lugar en él. Haber sido seleccionado entre tan pocos para un programa de este nivel y prestigio me motiva a seguir buscando oportunidades de crecimiento académico e internacional. A mis 18 años, estoy convencido de que experiencias como esta forman personas más abiertas, responsables y preparadas para contribuir y, por eso, valoro enormemente la oportunidad que se me dio.
Gracias, UNIVA campus Puerto Vallarta, por abrirme esta oportunidad y cerrar con broche de oro mi bachillerato. Porque sí: corriendo, pero alcancé a llegar a mi acto académico y recibir mi diploma de graduación.