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Líderes de opinión

México, el país donde nuestros jóvenes vivirán con una pensión mínima

Por | Líderes de opinión, Voces UNIVA | Sin comentarios

Mtra. Bertha Alicia Gutiérrez López • Docente UNIVA Plantel Vallarta

 

México es el cuarto país con mayor desarrollo económico de América Latina, pero donde el salario promedio de un trabajador es casi igual al de las naciones más pobres del mundo, de acuerdo con datos del Banco Interamericano de Desarrollo (BID).

Con salarios tan bajos y casi nulos hábitos de ahorro; las nuevas generaciones o como comúnmente los llamamos “Millennials” tienen un futuro incierto en cuestión de retiro y de calidad de vida cuando éstos se retiren de la vida laboral, pues el 51% de esos millennials mexicanos ocupados gana hasta $7,952 pesos al mes y sólo el 4% percibe más de $13,254 pesos mensuales, de acuerdo con el INEGI.

Es un futuro incierto, pues si contemplamos que todos ellos se podrán retirar hasta completar las 1,250 semanas de cotización que requiere el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS), y asumiendo que la mayoría de ellos comienza a trabajar entre los 20 y 23 años de edad, podemos vislumbrar lo siguiente: Que no tendrán el suficiente dinero ahorrado al momento del retiro como sus padres o abuelos que corrieron con la suerte de entrar en la Ley 73 y quienes solo tienen que realizar 500 semanas de cotización ante IMSS como mínimo para garantizar una pensión. Que posiblemente la mayoría de nuestra generación millennial pasará de los 65 años de edad y todavía no tendrán esas 1,250 semanas cotizadas, lo cual los llevará a seguir trabajando a muy avanzada edad, en la informalidad, y lo que es peor, con una calidad de vida no tan buena como la tuvieron sus padres porque con esos sueldos antes mencionados difícilmente les alcanzará para lo más necesario.

¿Cuál es el papel que tenemos entonces como instituciones de formación profesional, como padres de familia, y como gobierno? La educación financiera desde temprana edad.

En la mayoría de los hogares en México pocas son las familias que llevan un presupuesto y mucho menos aun quienes hacen participe de las finanzas del hogar a los hijos, esto los lleva a tener poco o nulo conocimiento de las finanzas personales en la vida adulta. Estas generaciones que en 40 años más o menos estarán retirándose de la vida laboral, al no tener los suficientes recursos al momento del retiro, se verán obligados a seguir trabajando hasta edades avanzadas. Si ahora vemos con tristeza a adultos mayores trabajando en los supermercados empacando mercancía, en horarios donde ya deberían estar descansando, seguramente para esos años será algo muy común entre la población mexicana.

Como Instituciones formadoras es nuestra labor, implementar materias desde la primaria que haga a nuestros estudiantes participes de la forma en la que se llevan las finanzas, primeramente en el hogar y posteriormente con ellos mismos, impulsando proyectos que tengan que ver con el ahorro, la inversión y que los prepare financieramente para la vida adulta.

Por su parte, el Gobierno deberá implementar medidas que minimicen la situación que se avecina en unos años, revisando a fondo a las administradoras de recursos para el retiro (AFORE), buscando los mecanismos para que éstas sean realmente una inversión segura a largo plazo, que puedan garantizar un mayor rendimiento y minimicen el cobro por la administración de los recursos de los trabajadores, además de incentivar al ahorro voluntario sin gravarlo o penalizarlo.

Indecisiones

Por | Líderes de opinión, Voces UNIVA | Sin comentarios

Mtro. Miguel Camarena Agudo, Encargado de Corrección y Estilo del Sistema UNIVA.

 

 

Decidir es escribir, para volver a vivir

sentarse en la miseria y aun así sonreír.

Enterrar las culpas para no ser otro muerto

que deambule entre la rabia de la masa

que pulule un desierto.

Abandonemos la pesadilla

que no nos deja dormir

Soltemos las amarras es momento de partir.

Rockefeller Underground

 

 

Un hombre piensa en algo con fuerza o dedicación porque le interesa, lo conforta, lo preocupa, o sabe que lo va a matar. Se recrea escenarios, los imagina, jugando al profeta o al sabio; aunque la realidad a futuro, lo contradiga y lo haga sentir como un imbécil con todo el tiempo invertido en inútiles cavilaciones. Por el contrario, aquéllos que logran acertar, se pueden sentir satisfechos, por haber sabido con antelación el desenlace. Como ocurre cuando alguien apuesta una buena cantidad de dinero en una pelea de gallos y gana; el daño nervioso padecido durante la conflagración es irreversible. Y esto porque saben en el fondo que a pesar de obtener la victoria sobre la negación, han sucumbido en un terreno ajeno al lúdico: al de la libertad. Una efímera paradoja que mortifica de vez en cuando a nuestra mente.

Pero en la vida como en los juegos, la esperanza quizá sea esa especie de bolardo en el muelle en tiempos de miseria espiritual o material. En cualquier caso, la esperanza siempre promete tener a futuro un rostro mejor que el que nos ofrece en el actual estado de las cosas. Pero no sé, si se pueda pecar de ingenuidad por esperar algo que puede decidirse antes de aguardar a que llegue el anhelo o se aparezca sigiloso como un gato en la sala. Hay situaciones donde es preferible, por encima del “pensar en”, el “actuar para”. Desde luego, algunos racionalistas estarán exacerbados diciendo para sí, “es obvio, primero se piensa luego se actúa”. Pero esto poco puede aplicarse en casos de abandono, peligro, marginación y soledad. Se reacciona y ya, se sobrevive o no. También hay otro tipos de contexto en el que las resoluciones no se pueden postergar y, la especulación de cualquiera de las partes involucradas, es una suerte de manipulación o hipocresía; aceptar dicha condición es una tontería. No se puede jugar de los dos lados del ajedrez al mismo tiempo.

Los pensamientos (anhelos, fantasías, ilusiones,) consumen tiempo, igual que un partido de fútbol, un parto, un velorio. Y siempre quedará la sensación de haber podido dedicar ese lapso de tiempo a una labor más fructífera; como puede ser leer un libro, entablar una conversación con un desconocido o tirarse en un colchón para escapar mediante el sueño, de sí mismo, tratando de evitar hasta las últimas instancias la idea del suicidio simbólico o físico como una opción razonable. Mishima, por ejemplo, como hoy sabemos, se mató para afirmarse, quizás el férreo Hemingway también lo haya hecho por el mismo motivo. Ambos, tomaron una decisión, trágica desde luego, pero no se quedaron a vivir en el limbo de la indecisión.

Por eso, desconfío de los indecisos, son una especie de seres que tienen la personalidad de la sífilis, sus síntomas aparecen y desaparecen, hasta volver loco al enfermo y matarlo en una agonía, dejándolos fuera de sí mismos. Recuerdo haber leído eso en una biografía sobre Nietzsche, quien murió por tal motivo. Hoy existen antibióticos para tal padecimiento pero no para las voluntades ambiguas. Un infarto fulminante es diferente, llega de golpe, es un intempestivo y enorme dolor, sin prórrogas ni opciones. Por eso me agradan tanto, personajes como, Diógenes, Zorba, Villa, Kerouac, Maradona, Fadanelli, tipos rudos, duros de roer, cuyas decisiones acertadas o no, tomaron sin rodeos, como un golpe al corazón; aunque estas los dejaran en el fondo de una alcantarilla o en el penthouse de la vida. No se detuvieron en titubeos, ni se sentaron a interpretar símbolos o se escondieron tras la seguridad de una pantalla. Porque ellos sabían el valor de lo real, y también sabían que entre el sí y el no, está el limbo.

Lo real pocas veces se encuentra en las palabras, en las promesas ¿Cómo podemos fiarnos de ellas si nosotros mismos nos mentimos de cotidiano? Las estadísticas así demuestran tan aburrida verdad, sean aplicadas al universo de la política o de la gente común. Es ahí donde uno agradece, sin caer en generalizaciones el tener un trabajo; independiente de los condicionamientos de horario, remuneración, e interacción con los otros; su virtud es permitirnos una disciplina, por rutinaria que pueda parecernos, al final es efectiva. Sucede, es un hecho y también las estadísticas lo respaldan. La mayoría de nosotros le dedicamos un tiempo considerable de nuestras vidas a producir el medio necesario para vivir y poder pagar el jabón, el papel del baño, la pasta dental, la ropa, el auto, etc., símbolos indispensables de prosperidad dentro una civilización cada vez más vacía.

Pero no somos culpables de eso, en cierta medida, todo lo aprendimos y lo efectuamos para no dejar de existir ante los ojos de los demás, aunque haya quien nos vea con indiferencia o desprecio por otras razones, donde incluso, el desprecio y otros sentimientos, sean cosas aprendidas y no posean una justificación.

Pero al final lo anterior se refiere a “hechos” y, los hechos, otra forma de demostrar la veracidad de las cosas, así lo dicen. Y quizás sean lo único que tenemos en este mundo, incluyendo el silencio y la omisión. El propio silencio, es un hecho en sí, lo es, en cuanto que comunica, como bien dijo Watzlawick. Con la omisión sucede lo mismo, si mis padres hubieran optado por ella, probablemente este escrito no se haya realizado. Pero volviendo a los “hechos”, estos nos ayudan a poder analizar y conocer de alguna manera, las cosas, las personas, los seres en general; una bolsa de plástico en la calle, no puede comportarse de manera distinta a su condición, así como una cucaracha, una mosca o un perro, tampoco lo pueden hacer. No podemos obligarlos a ser o actuar de manera distinta, porque no está en sus posibilidades, además, ¿por qué habrían de superar aquello que los define? Es una completa necedad. No hay necesidad, si así han sobrevivido hasta el día de hoy, ya sea como especie o individuos ¿Para qué exigirles algo que esté más allá de su naturaleza o posibilidades? Y esto no tiene que ver directamente con el concepto de adaptación, donde el más fuerte, hábil, inteligente, etc., sobrevive; a algunos les ha funcionado, la cobardía y la sumisión, en una palabra la inacción; les ha permitido conservar su empleo, su pareja, su tranquilidad o lo que sea que quieran conservar y está bien. No existe una verdad para todos ni una única forma de subsistir o vivir. De eso depende nuestra maravillosa diversidad de identidades, hoy en peligro de extinción, producto de la globalización y la manipulación de los medios masivos. Pero al menos, dentro de todo estos, existen un par de verdades tangibles para todos: el tiempo y la muerte. La primera tiene la característica de irse sin remedio y la virtud de no poder recuperarse. La segunda, es un hecho contundente, sin más opciones que su aceptación: la leche se pudre lo mismo que la carne. Y es cierto, como dijo Soto Antaki, “todos tenemos (o somos parte de) lo inevitable”, pero, también tenemos, la voluntad de lo posible. Y uno no tiene la obligación de perder tiempo y vida en las indecisiones ajenas, que por cierto, no tienen un gramo de gracia, sino lo contrario, son totalmente displicentes ¿No lo crees?

 

El problema real de los materiales plásticos

Por | Líderes de opinión, Voces UNIVA | Sin comentarios

Dra. Sandra Pascoe Ortiz • Profesor-Investigador del Sistema UNIVA

 

¿Es verdad que los plásticos son tan malos como los pintan? ¿Cuál es el verdadero problema con ellos?

En los últimos meses hemos visto una serie de noticias, documentales, fotografías e información en las que se ha puesto al descubierto la cantidad de residuos plásticos que se encuentran en los mares, playas, campos, ciudades y tiraderos de basura; generando con ello diferentes reacciones en todo el mundo. Hay quienes se declaran abiertamente en contra del uso de este material y proponen la prohibición del mismo, otros están preocupados por las implicaciones económicas y sociales que la prohibición de los plásticos pudiera desencadenar con el despido masivo de trabajadores y el cierre de plantas industriales de llegarse a concretar la prohibición de ciertos productos, otros aún no han pensado en estos aspectos y continúan sin tener una postura definida ante tales datos. Por otra parte, los gobiernos están trabajando en normas y leyes que regulen el uso del plástico de un solo uso, la introducción de nuevos materiales a esta industria, la transición de los procesos y el apoyo que pudieran dar hasta cierto punto a las industrias comprometidas con el medio ambiente, sin embargo, por la poca información al respecto o la ignorancia de algunos, los costos que esto pudiera implicar y demás aspectos involucrados en esta problemática, este asunto se ha vuelto en verdad complejo.

El problema de los plásticos ha servido de inspiración para diferentes campañas publicitarias que se realizan en todo el mundo con el interés de disminuir el impacto ambiental de estos materiales, no obstante, con todo esto, se ha llegado a “satanizar” al plástico en general, pero, hay que recordar que cuando se descubrió éste, la humanidad encontró la “solución” a diferentes problemas ambientales con los cuales se enfrentaba en esos momentos como por ejemplo, la tala desmedida de árboles para producir papel y cartón para bolsas, empaques, platos y popotes entre otros, este nuevo material (plástico) tenía diferentes propiedades que lo hicieron realmente atractivo y competitivo con los materiales que en esos momentos se utilizaban, no solamente con el papel; al ser ligero y resistente, podía sustituir a los metales, la madera e incluso al vidrio en diferentes aplicaciones y productos.

El plástico es un material con propiedades mecánicas importantes entre las que destacan su flexibilidad, resistencia y dureza, son ligeros, económicos y la mayoría de ellos pueden llegar a ser reciclados. En la actualidad la industria del plástico ha tenido tanto auge que prácticamente es imposible pensar en la vida común sin este material, si miramos a nuestro alrededor encontramos un sinnúmero de objetos producidos con los diferentes tipos de plástico que existen, nos encontramos en la llamada “era del plástico”, y se prevé que la producción de este material seguirá en aumento.

¿Entonces qué es lo que ha convertido a este material con tantas “bondades” en el villano de la película?

En realidad, el problema no es el material como tal, sino el abuso que se ha tenido de éste, sobre todo con los materiales de empaque y desechables además de la mala gestión y disposición de los residuos y el largo tiempo que tardan estos en degradarse.

Como es sabido al ser materiales derivados del petróleo muchos de ellos no son biodegradables y desprenden durante su proceso de degradación diferentes sustancias tóxicas y en algunos estudios se ha comprobado que afectan la salud de las personas. Investigaciones recientes han encontrado que el mayor problema de la mala disposición de estos materiales es que se fragmentan y producen cientos de partículas y micro-partículas que no se reincorporan a los ciclos de la naturaleza y quedan como micro-plásticos que contaminan sino visualmente el ambiente, sí tóxicamente. Se han encontrado estas pequeñas partículas en la arena del mar, en suelos, ríos y mares. Aún no se determinan con certeza los efectos que la ingesta e inhalación de ellos generarán en los seres que se encuentren expuestos a ellos, ya se han hecho algunos estudios principalmente con peces y desafortunadamente los resultados apuntan a que sí existen efectos negativos en estos organismos por el contacto directo con los plásticos y microplásticos.

Entonces, ¿ya está todo perdido? ¿No hay esperanza de poder resolver esto?

Desde mi punto de vista considero que sí será posible mitigar y resolver este problema. En todo el mundo se está trabajando en la generación de nuevos materiales, se están realizando investigaciones sobre degradación, biodegradación, aprovechamiento y procesos de reciclaje con plásticos, normatividad de uso y disposición de materiales, y algunos otros aspectos. El problema se irá resolviendo en la medida en que cada uno nos involucremos en la solución, en que nos hagamos conscientes de lo que consumimos y lo que hacemos con los residuos que generamos, que sepamos que cada una de nuestras acciones tiene un impacto en el medio ambiente y nos hagamos responsables de ellas, que empecemos a optimizar el uso de bolsas plásticas, es decir que no las utilicemos sin medida y una sola vez, que disminuyamos el consumo de productos desechables, que reutilicemos los envases y empaques, que nos comprometamos a depositar los residuos en los lugares correspondientes y que en este caso, tanto empresas como autoridades se encarguen de que éstos sean reciclados adecuadamente.

Ya es tiempo de llevar la bolsa de tela al mandado, de utilizar el termo, taza o botella en el trabajo y en la escuela, ya es tiempo de dejar esa mentalidad de “compro-uso-tiro” al cabo tengo con qué pagar, aquí no es cuestión de dinero sino de amor a la vida propia y al planeta porque con toda sinceridad que los plásticos desaparezcan por completo de nuestra vida, es prácticamente imposible.

Emprendimiento sostenible: Una ventaja competitiva por el bien común

Por | Líderes de opinión, Voces UNIVA | Sin comentarios

Mtra. Julia Patricia Samperio Casco • Docente UNIVA Plantel Guadalajara y Coordinadora del Centro de Competitividad y Emprendimiento Sostenible

Según Richard Branson, CEO de Virgin Group, muchos líderes de negocios se han dado cuenta de que todas las empresas deben volverse una fuerza para el bien.

Últimamente, nuestro mundo se ha vuelto un gran escenario para hablar de corresponsabilidades en materia social y ambiental y es que, no es casualidad que los medios se encuentren centrados en importantes reflexiones al respecto. Sin duda alguna, ha llegado el momento de proponer una convergencia entre gobierno, empresa, academia y organizaciones de la sociedad civil para sumar esfuerzos a favor del bienestar común. Y los grandes organismos internacionales, lo saben.

La Organización de las Naciones Unidas (ONU), en conjunto con la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL) han desarrollado la Agenda 2030, una agenda transformadora que pone la igualdad y dignidad de las personas en el centro y llama a cambiar nuestro estilo de desarrollo, respetando el medio ambiente (ONU, 2016) y para lograrlo, propone cumplir a nivel mundial los 17 Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS), que invitan a todos los sectores a mejorar el estado del mundo en el ámbito económico, social y ambiental a través del cumplimiento de metas muy concretas y ambiciosas antes del año 2030. Ejemplo de ellos son: hambre cero, fin de la pobreza, igualdad de género, energía asequible y no contaminante, educación de calidad, acción por el clima, entre otros (ONU, 2016).

El emprendimiento sostenible, gira en torno a basar la naturaleza de la idea de negocio en una de las metas de uno de los Objetivos de Desarrollo Sostenible, de tal forma que, la razón de ser de la empresa tenga una fundamentación que no permita que hacer el bien sea una mera acción social esporádica y asistencialista, sino que, por el contrario, sea una herramienta que asegure que el modelo de negocio es original, innovador y necesariamente sustentable a nivel económico para beneficiar permanentemente a su entorno, ya que, al tener el factor del compromiso social y/o ambiental, dentro de su estructura, el empresario debe cuidar las formas y fondos para poder cumplirlo.

Según el Instituto del Fracaso (2014), en México, el 75% de las empresas no logran sobrevivir a los dos años de su creación; por ello, el emprendimiento sostenible, ayudará a las empresas a que el propósito económico no sea el único fin, sino que se complemente con una propuesta de valor que resuelva alguna problemática de la sociedad o del medio ambiente que se desprenda de los ODS, brindando así, una ventaja competitiva sostenible, dado que si el fin económico no ha sido lo suficientemente fuerte para lograr la permanencia de los emprendimientos en el mercado, tal vez, planear hacer bien con intención bajo un marco de referencia internacional como la ONU, dada la corresponsabilidad que esta estrategia conlleva, sí lo sea.

Para conocer más de los Objetivos de Desarrollo Sostenible, consulta:

  • http://www.onu.org.mx/agenda-2030/
  • Instituto del Fracaso. (2014). El libro del fracaso. México: Offset Rebosan.
  • Organización de las Naciones Unidas (ONU) (2016). Agenda 2030 y los Objetivos de Desarrollo Sostenible. Una oportunidad para América Latina y el Caribe. Publicación de las Naciones Unidas. Santiago.

 

El Ateísmo ¿un estilo de creencia?

Por | Líderes de opinión, Voces UNIVA | Sin comentarios

Dra. María Cristina Martínez Arrona • Jefa de Universidad a Distancia

 

“Recuerda que en lo que crees dependerá mucho de lo que eres” (Noah Porter)

 

En el periódico El País, se desarrolló un debate de posturas ante lo que se considera es una persona atea: una forma de expresar su ser religioso y los que opinan que no necesariamente.

Para los que el ateísmo es una forma de ser religioso, consideran que las personas que no creen en Dios, ni en las religiones, proyectan su fe en sí mismos, en cosas, ideas o personas que les dan sentido; es su forma de relacionarse con lo trascendente. Esta postura afirma que las personas se re-ligan siempre a algo, por lo tanto, la religiosidad en un contexto de secularización, lo que se relaciona con lo sagrado se vierte en lo social.

Los que opinan que las creencias no tienen que ser religiosas, consideran que estas no sustituyen “una necesidad”; los seres humanos pueden sencillamente prescindir de lo religioso, sin tener que suplirlo con algo o alguien, -con actividades o aficiones-, y esto se constata en grandes masas de sociedades avanzadas. Se entiende la religión como creencias y prácticas que responden a un sentido moral trascendente, de ahí que ser religioso, merma el progreso de una sociedad de ciudadanos libres.

La realidad es que el número de ateos va en aumento, Global Index of Religion and Atheism (2012) describe que el 59% de la población en el mundo se considera religiosa, el 23% no religioso y un 13% se declara ateo convencido. Se encuestaron a 68 países para conocer su porcentaje de ateos y China es el que cuenta con el mayor número, el 67% de su población; le sigue Japón con un 29%. México tiene un 8% de ateos superando “a todos los países latinoamericanos” cuyo promedio es del 2-3% (Gallup International, 2017).

Para la cosmovisión católica, la dimensión religiosa o espiritual es constitutivo de la persona, llámese creyente, religioso, ateo, científico, etc. Einstein decía “creer es más fácil que pensar. He ahí la razón de que haya más creyentes”, postura comprensible, cuando se separa la razón de la fe, y estas siempre deben de ir de la mano (Fides et Ratio). Los Evangelios muestran ejemplos de fe en personas, creyentes y no creyentes, que se traducen en conductas profundamente humanas (Ejem. Mt. 8, 5ss).

El debate, considero, no se debe centrar en que postura tiene razón o cuál es mejor que otra, sino preguntarnos, tu creencia ¿te hace una persona más autónoma y libre? Tus opciones de vida ¿construyen una mejor sociedad? En tu relación con los otros ¿respetas a las personas que encuentran sentido y trascendencia en sus creencias, aunque sean diferentes a las tuyas? Acciones que, para el católico, son posibles gracias a su dimensión religiosa.

Publicado en El Seminario Arquidiocesano de Guadalajara del domingo, 6 de octubre de 2019.

Hacia una nueva Ley General de Ciencia, Tecnología e Innovación: Parte II

Por | Líderes de opinión, Voces UNIVA | Sin comentarios

Mtra. Lorena González González • Docente UNIVA Plantel Guadalajara

 

Para quienes me comentaron en la primera entrega, cuáles fueron los resultados y qué sigue:

En la anterior entrega nos enfocamos en la relevancia de adecuar la Ley de Ciencia y Tecnología y que por tal motivo la comisión de Ciencia, Tecnología e Innovación de la Cámara de Diputados acordó, en su 6ta Reunión Ordinaria, la celebración de los “Foros Regionales Hacia una Nueva Ley General de Ciencia, Tecnología e Innovación” con la finalidad de escuchar y recabar opiniones de diferentes actores locales y regionales de los sectores académico, científico, legislativo, empresarial, social y público, acerca del mandato constitucional contenido en esa reforma sobre el quehacer científico y tecnológico en México; sumado a otro ejercicio realizado anteriormente Foros Estatales de Consulta 2019, organizado por el Foro Consultivo Científico y Tecnológico A.C. (consultar resultados); se emitió la propuesta de exposición de motivos del proyecto CONACYT 24-06-2019 PROYECTO DE LEY GENERAL DE CIENCIA, TECNOLOGÍA E INNOVACIÓN, el documento consta de 49 cuartillas (aún no se publica, y por haber sido parte de este ejercicio la hizo llegar la Diputada Federal – distrito 8 Jalisco para su análisis), que en lo general dice lo siguiente:

Al comparar la Ley de Ciencia y Tecnología vigente, con la propuesta se observa en principio su designación por LEY GENERAL DE CIENCIA, TECNOLOGÍA E INNOVACIÓN, además de la aparición de la ciencia en la Carta Magna como un derecho humano:

“En el momento en que entramos a la Carta Magna, adquirimos un peso diferente” opinó la coordinadora del Foro Consultivo Científico y Tecnológico (FCCyT), la doctora Julia Tagüeña Parga.

El presente proyecto de Ley General de Ciencia, Tecnología e Innovación contempla las bases de la política de Estado en cuanto a ciencia, desarrollo tecnológico, innovación, investigación y otras actividades conexas, así como del Sistema Nacional de Ciencia, Tecnología e Innovación, con una visión de largo plazo orientada al fortalecimiento de las capacidades de la comunidad académica, científica y tecnológica y a la protección de las diversas formas sociales del conocimiento, así como al impulso del desarrollo nacional integral y del bienestar social.

La propuesta parte del convencimiento de que el vínculo entre el desarrollo nacional y la ciencia pública debe ser estrecho y orientado a la construcción de una sociedad democrática que, consciente de sus problemas más apremiantes, decide afrontarlos particularmente desde lo público y con el concurso de los generadores del conocimiento científico, de quienes construyen las políticas públicas, del sector industrial y productivo; las comunidades y colectividades involucradas; procurando en todo momento la protección de las condiciones naturales de la vida social.

En armonía con el artículo 3 constitucional, el ordenamiento que se propone se alinea con los mandatos de que la educación debe basarse en el respeto irrestricto de la dignidad de las personas, tener un enfoque de derechos humanos, materializar la igualdad sustantiva, incluir la perspectiva de género, el conocimiento de las ciencias y humanidades, la tecnología, la innovación, el cuidado al medio ambiente y el respeto por la naturaleza, entre otros.

De esta exposición de motivos emanan 5 líneas generales, en las que basaré mi análisis respecto a si se consideraron los resultados de las mesas de consulta y su alcance:

Compromiso con la sociedad y con el ambiente

En esta línea se manifiestan las recomendaciones (propias en negritas y/o de los foros) en los siguientes apartados:

Una parte fundamental de la estrategia es la evaluación en términos cualitativos de los apoyos que prevé esta ley, lo cual permitirá desestimular la práctica de privilegiar la producción de conocimiento científico en términos de la cantidad de las publicaciones y no de su calidad y utilidad social.

Pero, los sentidos de esta política también se relacionan con el crecimiento económico, la consolidación de la independencia tecnológica, el impulso a la incidencia en escenarios internacionales, el fomento de la inversión del sector privado, la promoción de la certificación tecnológica de las empresas, la consolidación de programas y proyectos de cooperación internacional, así como con los intercambios propositivos de alto nivel global.

En materia de innovación, la propuesta de ley considera vital su orientación a impulsar el crecimiento del país, el mejoramiento de las condiciones laborales de la población y el desarrollo de fuerzas productivas nacionales, contribuyendo de esta manera al desarrollo integral de la Nación y al bienestar social.

Respecto a lo descrito en lo anterior, se aprecia que si se consideró evaluar no sólo indicadores cuantitativos como número de publicaciones, convenios de colaboración, proyectos vinculados con la industria, número de patentes y otras figuras de la propiedad industrial, entre otros indicadores, como también lo fueron aspectos cualitativos con impacto social pertinente que contribuyan al desarrollo económico y al bienestar social (enfatizado en mi anterior entrega); estos indicadores son más complejos y actualmente en proceso de precisar, además su medición debe realizarse a mediano y largo plazo, ya que su manifestación no se observa en el corto plazo.

Y por último, la certificación tecnológica de las empresas necesaria para que estas sean productivas, competitivas y rentables, estas certificaciones también aplica a los egresados de las universidades quienes contribuirán a lograrlo.

Por espacio abordaré en la siguiente entrega las 4 líneas faltantes, si es de su interés.

Entorno global, responsabilidad “glocal”

Por | Líderes de opinión, Voces UNIVA | Sin comentarios

Mtro. José Luis Ríos Rodríguez • Coordinador de Desarrollo Integral UNIVA Plantel Vallarta

 

Puede pensarse que siempre hemos vivido en un sistema como el actual, y que sería inimaginable concebirlo de una manera diferente de cómo lo vemos ahora; sin embargo, apenas estamos alcanzando los treinta años del inicio de ese período de la globalización, que marcará el parteaguas de ese bum tecnológico y que ha revolucionado la vida de los pueblos a nivel mundial.

Hemos escuchado que “el hombre nunca antes ha estado más comunicado, pero al mismo tiempo es cuando más aislado se ha encontrado”; pero también, es cuando ha alcanzado un desarrollo que cada día lo encamina a realizar nuevos descubrimientos y los avances más sorprendentes con pasos agigantados.

Este corto tiempo nos ha enseñado que, si hemos de continuar con un consumo desenfrenado, una actitud individualista, un rechazo de lo social/comunitario, un desinterés de la dignidad humana y de los derechos de las personas, pero sobre todo perder de vista el rumbo y la dirección de nuestras vidas; estamos en camino de nuestra propia destrucción.

Nada parece hacernos reaccionar, y los pocos esfuerzos que hacen algunos, apenas si alcanzan a ser mínimas luces que brillan en una inmensa oscuridad; sin embargo, todavía estamos a tiempo de hacer con nuestra vida un cambio y con nuestra actitud un aliciente para todo el que esté a nuestro alrededor. Los grandes problemas que ahora están aquejando a la humanidad sólo serán solucionados en la medida en que dejemos el egoísmo a un lado, convirtamos el desinterés en participación y nuestra incredulidad en fe.

Debemos ser verdaderos promotores de cambio, pero no sólo de una manera romántica que muchas veces nos lleva a la inacción; tampoco como eruditos y estudiosos que al final nos lleva a dar ideas sin materializarlas o como soberbios gerentes que sólo nos esmeramos en dar las órdenes sin saber cómo cumplirlas.

Tenemos que retomar nuevamente el rumbo y empezar a generar el cambio no sólo haciendo, sino, siendo la diferencia, transformando la incertidumbre en esperanza, convenciendo a los demás de que, juntos podemos lograrlo, siendo este el único camino que debemos seguir para juntos, lograr revertir los efectos de unas causas que sólo nosotros podemos cambiar, finalmente será está nuestra responsabilidad local.

Vivir en el presente

Por | Líderes de opinión, Voces UNIVA | Sin comentarios

Mtro. Jorge Iván García Morando, Coordinador de Proyectos Sociales y Religiosos • Plantel Guadalajara

 

En el momento en que expresamos ¡vive el presente! No nos referimos a un simple sentido de vivir el momento como efímero o fugaz, como aquello que definió a la posmodernidad, sino como aquella acción que tiene que ver con el asumir nuestro estado de conciencia y disposición por vivir en la realidad en la que nos encontramos. De ninguna manera se trata de olvidar el pasado y dejar el futuro, más bien, consiste en insertarse en la realidad presente, es decir, vivir cada instante con presencia del presente en tanto que implica tener una capacidad de adaptarse a la realidad. No se confunda con el “acostumbrarse” de la realidad, puesto que nadie debería de acostumbrarse a la violencia, al maltrato, a la deshonestidad, a la infidelidad, a la calumnia, a la corrupción y a las condiciones que denigren a la dignidad humana. Es por ello que el vivir el presente con presencia significa, haberse dejado conmocionar por dicha realidad para emprender una serie de acciones que ayudaran a transformar nuestra condición humana global, porque a partir de esta conciencia del vivir, podemos afrontar el instante del presente desde otro enfoque y con nuevas estrategias, por un lado, tomamos conciencia de nuestro entorno y, por el otro, delimitamos el presente.

Conciencia y delimitación del presente son las dos acciones que el hombre pone en juego a su personalidad: puesto que de ello depende el cómo se van afrontar las condiciones de la realidad; de ello depende el asumir el sentido de responsabilidad y compromiso con lo que se vive y con quien se vive; de ello depende el sentido de felicidad con el que se quiera vivir, puesto que basta un instante del presente, para que esto denote una eternidad. Recordemos el evangelio de Marcos 9, 2-10 “En aquel tiempo, Jesús tomó aparte a Pedro, a Santiago y a Juan, subió con ellos a un monte alto y se transfiguró en su presencia…Después se les aparecieron Elías y Moisés, conversando con Jesús. Entonces Pedro le dijo a Jesús: <<Maestro, ¡qué a gusto estamos aquí! Hagamos tres tiendas, una para ti, otra para Moisés y otra para Elías>>” donde el instante del vivir el presente se torna la eternidad, dado que el escuchar a Cristo es, asumir la lógica de su ministerio pascual, ponerse en camino con Él. Este instante presente o este vivir el presente con presencia, es lo que les significó a los discípulos que, en vez de quedarse en lo sublime de la experiencia, Jesús les invita a seguir su camino y a estar dispuestos a <<perder la propia vida>> (cf. Mc 8, 35) por aquel a quién se ama. De igual manera, quisiera recordar un fragmento del poema Carpe diem atribuido a Walt Whitman:

No dejes que termine sin haber crecido un poco,

sin haber sido un poco más feliz,

sin haber alimentado tus sueños.

No te dejes vencer por el desaliento.

No permitas que nadie

te quite el derecho de

expresarte que es casi un deber.

No abandones tus ansias de hacer de tu vida

algo extraordinario…

No dejes de creer que las palabras, la risa y la poesía

sí pueden cambiar el mundo…

Somos seres, humanos, llenos de pasión.

La vida es desierto y también es oasis.

Nos derriba, nos lastima, nos convierte en

protagonistas de nuestra propia historia…

Pero no dejes nunca de soñar,

porque sólo a través de sus sueños

puede ser libre el hombre.

No caigas en el peor error, el silencio.

La mayoría vive en un silencio espantoso.

No te resignes…

No traiciones tus creencias. Todos necesitamos

aceptación, pero no podemos remar en

contra de nosotros mismos.

Eso transforma la vida en un infierno.

Disfruta el pánico que provoca tener

la vida por delante…

Vívela intensamente,

sin mediocridades.

Piensa que en tí está el futuro y en

enfrentar tu tarea con orgullo, impulso

y sin miedo.

Aprende de quienes pueden enseñarte…

No permitas que la vida

te pase por encima

sin que la vivas…”

 

Publicado en El Semanario Arquidiocesano de Guadalajara del domingo 29 septiembre de 2019