{"id":2915,"date":"2021-07-29T08:41:11","date_gmt":"2021-07-29T13:41:11","guid":{"rendered":"https:\/\/www.univa.mx\/lagos-de-moreno\/cronica-alfred-hitchcock\/"},"modified":"2021-07-29T08:41:26","modified_gmt":"2021-07-29T13:41:26","slug":"cronica-alfred-hitchcock","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.univa.mx\/lagos-de-moreno\/cronica-alfred-hitchcock\/","title":{"rendered":"Cr\u00f3nica: Alfred Hitchcock"},"content":{"rendered":"<p><em><strong>Mtro. J. Daniel Meza Real \u2022 Coordinaci\u00f3n de Calidad Acad\u00e9mica del Sistema UNIVA<\/strong><\/em><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>\u00abUn buen drama es como la vida, pero sin las partes aburridas\u00bb.<\/p>\n<p>Era una noche helada de noviembre de 1904, la comisar\u00eda central se manten\u00eda bajo una luz tenue ante la poca actividad en la ciudad; hac\u00eda tanto fr\u00edo en Leytonstone, Inglaterra, que hasta los m\u00e1s peligrosos asesinos y ladrones prefer\u00edan buscar el calor en los rincones m\u00e1s acogedores de su hogar. El comisario sosten\u00eda frente a sus ojos el peri\u00f3dico del d\u00eda y lo observaba sin leerlo realmente, aburrido solo pensaba en como se le iba la vida de las manos.<\/p>\n<p>En ese momento las puertas se abrieron de par en par, pero esto no lo sorprendi\u00f3 tanto como ver en la entrada la figura casi tenebrosa de un ni\u00f1o de proporciones bastante robustas, que sosten\u00eda una carta en sus manos con una expresi\u00f3n f\u00fanebre.<\/p>\n<p>La carta era del padre del ni\u00f1o, despu\u00e9s de leerla, sonri\u00f3 con cierta complicidad, se levant\u00f3 lo tom\u00f3 de la mano y lo dirigi\u00f3 al fondo de una de las celdas. Al cerrar la puerta lo mir\u00f3 con una expresi\u00f3n fr\u00eda como el acero que lo encerraba y le dijo: \u201cAlfred, esto es lo que pasa con los ni\u00f1os malos\u201d.<\/p>\n<p>Alfred Hitchcock, naci\u00f3 de una familia inglesa de clase media, ten\u00eda dos hermanos William y Ellen Kathleen; era hijo de William Hitchcock y Emma Jane Wehlan quienes eran due\u00f1os de una tienda de comestibles. Aunque no gozaban de ser una familia rica, realmente ten\u00edan una gran estabilidad econ\u00f3mica y a\u00fan m\u00e1s importante, conocieron a trav\u00e9s de una educaci\u00f3n estricta y disciplinada el verdadero valor del trabajo, cosa que marc\u00f3 la vida del cineasta hasta el \u00faltimo momento.<\/p>\n<p>Aunado a una estricta educaci\u00f3n cat\u00f3lica en casa, Alfred fue internado en el Colegio San Ignacio, fundado por los Jesuitas en 1894 y conocido, principalmente, por su rigor, su disciplina y un fuerte sentido cat\u00f3lico.<\/p>\n<p>Hitchcock siempre fue un alumno ejemplar. Sin embargo, en esa mirada inocente se escond\u00eda un hombre marcado por el sentido de culpa que se le daba cucharada a cucharada desde casa y a lo largo de su estricta educaci\u00f3n. En el \u00faltimo a\u00f1o de estudios, el ni\u00f1o inocente, de facciones que causaban ternura, se convirti\u00f3 en la pesadilla de los profesores y alumnos debido a las incontables bromas pesadas que propinaba a los que lo rodeaban. Fue reprendido severamente pero algunas cuantas decenas de azotes, no iban a borrar ese nuevo sentimiento de placer que le produc\u00eda crearle s\u00f3lo unos cuantos minutos de angustia a alguien.<\/p>\n<p>En 1913 Alfred dej\u00f3 el colegio para desarrollar su futuro profesional. Comenz\u00f3 sus estudios como ingeniero en la <em>School of Engineering and Navigation<\/em> y al mismo tiempo tomaba cursos de dibujo en la Secci\u00f3n de Bellas Artes de la Universidad de Londres. Todo ese tiempo y trabajo no val\u00edan absolutamente nada para \u00e9l, si no disfrutaba al final de la semana de una actividad l\u00fadica que reci\u00e9n tomaba fuerza en Londres: el cine.<\/p>\n<p>En el a\u00f1o de 1914 estall\u00f3 la Primera Guerra Mundial pero esto no fue tan duro para el adolescente Alfred como perder a su padre a pocos d\u00edas de navidad; sus hermanos ya viv\u00edan fuera de su casa por lo que se qued\u00f3 solo con su madre. Aquellos dramas con historias tr\u00e1gicas que tanto le gustaba ver en la pantalla grande, se hicieron realidad.<\/p>\n<p>Despu\u00e9s de tomar la decisi\u00f3n de emigrar con su madre a su ciudad natal, comenz\u00f3 a trabajar en una compa\u00f1\u00eda de tel\u00e9grafos revisando los voltajes de los cables el\u00e9ctricos. En menos de seis meses fue m\u00e1s que claro que aborrec\u00eda su trabajo, por lo que pidi\u00f3 un cambio al \u00e1rea de publicidad de la misma empresa, los directivos no pudieron negarle el cambio a uno de sus trabajadores m\u00e1s productivos y dedicados.<\/p>\n<p>Unos cuantos a\u00f1os m\u00e1s tarde, una compa\u00f1\u00eda estadounidense de cine se instal\u00f3 en Londres. Una ma\u00f1ana en uno de los foros, uno de los productores directivos se encontraba desesperado por el trabajo que se hac\u00eda en ese momento con la escenograf\u00eda, gritaba a sus empleados y mientras se rascaba la cabeza no dejaba de preguntarse en qu\u00e9 rayos estaba pensando al dejar Los \u00c1ngeles.<\/p>\n<p>De repente, una luz ilumin\u00f3 el lugar\u2026 el productor gir\u00f3 la cabeza enfurecido y grit\u00f3: -\u00bfQui\u00e9n abri\u00f3 la puerta?-\u00a0 Se top\u00f3 frente a frente con un hombre robusto de mirada inocente pero profunda que lo miraba con una expresi\u00f3n casi terror\u00edfica mientras sosten\u00eda una pila de papeles en sus manos.<\/p>\n<p>-Hola, me llamo Alfred, vi en \u00e9sta revista que est\u00e1n solicitando gente. Traje unos cuantos bocetos para escenograf\u00eda-.<\/p>\n<p>Ese momento fue decisivo para el resto de su vida, pero no s\u00f3lo porque lo contrataron inmediatamente; mientras hablaba con el productor, su atenci\u00f3n comenz\u00f3 a dispersarse hacia una chica que se mov\u00eda en el plato con una naturalidad tal, que parec\u00eda haber trabajado ah\u00ed por a\u00f1os. Era nada m\u00e1s y nada menos que Alma Reville, en ese tiempo editora de la compa\u00f1\u00eda y en un futuro, la persona m\u00e1s importante en la vida de Alfred Hitchcock.<\/p>\n<p>El orgullo y la timidez de Alfred Hitchcock, simplemente no le permit\u00edan siquiera acercarse a la joven muchacha, ya que, al ser m\u00e1s que un asistente de escenograf\u00eda, no se cre\u00eda lo suficientemente importante para estar con ella. Esta determinaci\u00f3n, lo llev\u00f3 a codirigir su primera pel\u00edcula solo 3 a\u00f1os despu\u00e9s.<\/p>\n<p>Desde ese momento, nunca dejaron de trabajar juntos. En 1927, un a\u00f1o despu\u00e9s de haberse casado, celebraron el estreno de sus tres primeras pel\u00edculas (a\u00fan mudas): <em>El jard\u00edn de la alegr\u00eda<\/em>; <em>El \u00e1guila de la monta\u00f1a<\/em> y <em>El enemigo de las rubias<\/em>.<\/p>\n<p>Aunque fueron bien recibidas por la cr\u00edtica y el p\u00fablico, no fue hasta \u201cThe ring\u201d, una pel\u00edcula con guion\u00a0 original de Hitchcock, que salt\u00f3 a la fama en todo Inglaterra. La gente comenzaba a preguntarse qui\u00e9n era ese tal Alfred Hitchcock, conoc\u00edan su nombre y sus pel\u00edculas pero no a \u00e9l.<\/p>\n<p>Quiz\u00e1 esa gente era poco observadora porque desde esas primeras pel\u00edculas, bastaba poner un poco de atenci\u00f3n para verlo aparecer como extra en alguna de las escenas; el gran Hitchcock, patent\u00f3 una nueva manera de firmar sus pel\u00edculas.<\/p>\n<p>Su fama en Inglaterra sigui\u00f3 acrecent\u00e1ndose, film\u00f3 unas cuantas pel\u00edculas aun mudas y posteriormente, en 1928 se estren\u00f3 la primera pel\u00edcula sonora del director: <em>La muchacha de Londres<\/em>, una pel\u00edcula basada en una obra teatral que estaba teniendo bastante \u00e9xito en aquella \u00e9poca.<\/p>\n<p>En 1933, Hitchcock y su mujer decidieron comenzar a trabajar con Michel Bacon, quien fund\u00f3 la productora Gaoumont-British. Es en ese momento en que oficialmente inicia la gran \u00e9poca del cine del gran Alfred Hitchcock. Una \u00e9poca dorada que fue tan grande como su propio matrimonio y en la que el director le cumpli\u00f3 al cine los mismos votos maritales; hasta que la muerte nos separe.<\/p>\n<p>Este nuevo comienzo inicia con la pel\u00edcula que lo defini\u00f3 como el Gran Maestro del cine de suspenso, <em>El hombre que sab\u00eda demasiado<\/em>, un filme que fue elegido como pel\u00edcula del a\u00f1o en 1934. A \u00e9ste \u00e9xito siguieron muchos m\u00e1s como <em>39 escalones<\/em> (1935), <em>Agente secreto<\/em> (1936) y <em>Sabotaje <\/em>(1936), pel\u00edculas que pueden considerarse cl\u00e1sicos en la historia del cine.<\/p>\n<p>Alfred sentado en las filas posteriores de las salas de cine, disfrutaba de una manera casi s\u00e1dica y tal y como lo hac\u00eda con sus frecuentes bromas pesadas, de qu\u00e9 manera la gente se llenaba de una tensi\u00f3n psicol\u00f3gica que los manten\u00eda con el alma en un hilo, sin saber que era lo que iba a suceder. Esto con personajes que gozaban de una profundidad psicol\u00f3gica impresionante; tambi\u00e9n con un montaje de im\u00e1genes que aunque parec\u00edan inocentes a simple vista, se incrustaban poderosamente en el inconsciente de las personas, creando una tensi\u00f3n que lo convirti\u00f3 en el m\u00e1s grande exponente del g\u00e9nero del thriller.<\/p>\n<p>Una ma\u00f1ana de marzo de 1938, Alfred se encontraba en un modesto restaurante de Los \u00c1ngeles que ten\u00eda la vista perfecta del gran letrero de Hollywood, su atenci\u00f3n no se dirig\u00eda m\u00e1s que a los huevos revueltos con tocino que ten\u00eda frente a \u00e9l y que com\u00eda con una calma y concentraci\u00f3n que cualquiera que lo viera no tardar\u00eda en pedir el mismo platillo. Frente a \u00e9l estaba s\u00f3lo David O. Selznick, el gran productor norteamericano, solamente con un caf\u00e9 y un par de pastelillos.<\/p>\n<p>-Entonces \u00bfqu\u00e9 dices Alfred?<\/p>\n<p>-Lo voy a pensar, pero ahora d\u00e9jame terminar mi desayuno<\/p>\n<p>Un a\u00f1o despu\u00e9s y a pocos meses de que estallara la Segunda Guerra Mundial, Alfred Hitchcock, su mujer, su hija y su secretaria personal, llegaban a Nueva York para iniciar su propio sue\u00f1o americano, el cual comenz\u00f3 modestamente con un contrato para filmar dos pel\u00edculas al a\u00f1o.<\/p>\n<p>La primera fue <em>Rebeca<\/em>, uno de sus filmes m\u00e1s conocidos que le otorg\u00f3 a Joan Fontaine un Premio \u00d3scar como mejor actriz.<\/p>\n<p>A partir de este momento los \u00e9xitos cinematogr\u00e1ficos llegaron uno tras otro sin interrupci\u00f3n. La carga de trabajo era intensa, al igual que la fama y el dinero. La gente m\u00e1s all\u00e1 de enfadarse de ver estas pel\u00edculas de suspenso que parecieran cumplir con una misma f\u00f3rmula narrativa, realmente nunca sab\u00edan que iban a encontrar en ellas.<\/p>\n<p>Hitchcock se empe\u00f1\u00f3 a no estancarse en los m\u00e9todos m\u00e1s comunes para vender sus pel\u00edculas, al contrario, en cada filme incorpor\u00f3 nuevas t\u00e9cnicas, nuevos descubrimientos y trucos que marcaron la escuela y la historia del cine.<\/p>\n<p>Prueba de esto fue <em>La soga<\/em>, una pel\u00edcula que nadie esperaba, no s\u00f3lo porque fue su primer trabajo a color, sino porque al contrario de las otras en las que su sello caracter\u00edstico era el montaje de im\u00e1genes y el constante juego con los cortes, en \u00e9ste filme se grabaron escenas continuas de m\u00e1s de 10 minutos, que era lo que duraba cada rollo completo de cinta de celulosa.<\/p>\n<p>Es decir, que lo que vieron miles y millones de personas en las salas del cine no fue una pel\u00edcula, sino una escena que duraba m\u00e1s de una hora sin un solo corte. Todo esto sin dejar de lado la historia en la que Hitchcock llegaba a lo m\u00e1s bajo de la psicolog\u00eda humana, tocando miedos, frustraciones e incluso perversiones.<\/p>\n<p>Alfred Hitchcock estaba en la cima de su carrera, no hab\u00eda una persona en todo Norte Am\u00e9rica que no lo reconociera por sus pel\u00edculas y por si esto fuera poco, decidi\u00f3 llegar a\u00fan m\u00e1s profundo y entrar a los hogares de la gente. En 1955, firm\u00f3 un contrato con la productora de televisi\u00f3n CBS para realizar una serie semanal de media hora de duraci\u00f3n titulada <em>Alfred Hitchcock presenta<\/em>, que de 1960 a 1965 se sigui\u00f3 realizando para la NBC.<\/p>\n<p>Mientras la gente parec\u00eda estar m\u00e1s acostumbrada a verlo en televisi\u00f3n que en las salas de cine, a tal grado que comenz\u00f3 a bajar la taquilla de sus pel\u00edculas; lanza<em> Psicosis<\/em> su m\u00e1s grande y pol\u00e9mico \u00e9xito. Una pel\u00edcula que trataba por primera vez en la historia el g\u00e9nero del suspense psiqui\u00e1trico, o Thriller psicol\u00f3gico. El rodaje fue uno de los m\u00e1s caros en la carrera de Hitchcock pero la recaudaci\u00f3n fue tan grande que pudo comprar las suficientes acciones de Universal Studios, como para convertirse en uno de sus tres principales accionistas mayoritarios.<\/p>\n<p>Sus siguientes pel\u00edculas no tuvieron el mismo \u00e9xito. Sin embargo, s\u00ed el descubrimiento de una musa que segu\u00eda perfectamente con el prototipo de mujer usado por Hitchcock en sus pel\u00edculas: rubias, delgadas, dulces, bellas, delicadas, angelicales y finas. Tippi Hedren se convirti\u00f3 en la actriz del director por excelencia.<\/p>\n<p>Con ella realiz\u00f3 pel\u00edculas como <em>Los p\u00e1jaros<\/em> \u00a0y <em>Marnie, la ladrona<\/em>, que enamoraron al p\u00fablico y a la cr\u00edtica; esta relaci\u00f3n dur\u00f3 poco ante una obsesi\u00f3n y perfeccionismo de Alfred que la llevo al borde del colapso nervioso. Tal es el caso de <em>Los p\u00e1jaros<\/em> , en la que durante el rodaje el director solicit\u00f3 que se le lanzaran aves al rostro constantemente y as\u00ed lograr una reacci\u00f3n real en la actriz. Ella termin\u00f3 por rechazar a Hitchcock y tras una discusi\u00f3n en la que Tippi culmin\u00f3 por hacer alusi\u00f3n a la complexi\u00f3n f\u00edsica del director, no volvieron a dirigirse la palabra.<\/p>\n<p>El cine de Alfred Hitchcock parec\u00eda invensible, pese a ello, su salud y la de su esposa se deterioraban cada vez m\u00e1s. Durante un viaje a Europa, motivo del rodaje de <em>Frenesi<\/em>, Alma sufri\u00f3 un ataque de apoplej\u00eda que le afect\u00f3 gravemente el habla. Con el terror a la idea de perder a su eterna compa\u00f1era, esposa y amante, Alfred cay\u00f3 en el alcoholismo y se sumi\u00f3 en una depresi\u00f3n que era acompa\u00f1ada por su marcada artritis y sus problemas del coraz\u00f3n.<\/p>\n<p>Aquel hombre simp\u00e1tico, bromista que saltaba a lo largo y ancho del plato de grabaci\u00f3n, ahora le costaba trabajo solo mantenerse de pie por periodos prolongados de tiempo.<\/p>\n<p>Una tarde de octubre de 1975, Alfred regres\u00f3 a casa, cansado y dispuesto a embriagarse hasta quedarse dormido; cada d\u00eda era m\u00e1s notorio su hast\u00edo y su depresi\u00f3n. Mientras se serv\u00eda la primera copa que le har\u00eda olvidarse de sus horribles dolores de rodilla, vio salir a Alma de la habitaci\u00f3n, su rostro estaba lleno de color y ten\u00eda una sonrisa que fue tan poderosa que hizo levantarse a su marido sin mostrar el m\u00ednimo dolor. Se acerc\u00f3 a ella, la abraz\u00f3 y despu\u00e9s de un tierno beso en la frente le dijo: -Podemos hacer otra, vale la pena vivir -.<\/p>\n<p>El siguiente a\u00f1o se estren\u00f3 <em>La trama<\/em>, la \u00faltima pel\u00edcula hecha por el gran Alfred Hitchcock. La ma\u00f1ana del 29 de abril de 1980, Alma ya no ten\u00eda color en su rostro y su sonrisa se hab\u00eda \u00a0desvanecido. El amor de su coraz\u00f3n, su compa\u00f1ero, su colega, su esposo, muri\u00f3 y al igual que en sus pel\u00edculas; su vida quedo en suspenso solo durante los dos a\u00f1os siguientes que pudo soportar la soledad, hasta reencontrarse con \u00e9l en una nueva pel\u00edcula sin fin.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Mtro. J. Daniel Meza Real \u2022 Coordinaci\u00f3n de Calidad Acad\u00e9mica del Sistema UNIVA &nbsp; \u00abUn buen drama es como la vida, pero sin las partes aburridas\u00bb. 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