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Cómo vencer el maratón de los 30 km llamado ENARM: Consejos desde el punto de vista de un egresado de la Licenciatura en Médico Cirujano

Dr. Claudio Daniel Rojas Gutiérrez • Residente de Cirugía General del Hospital de Especialidades del Centro Médico Nacional Siglo XXI “Dr. Bernardo Sepúlveda”

 

Una breve síntesis de la carrera de 42 km

El Examen Nacional para Aspirantes a Residencias Médicas (ENARM) es una prueba que explora la capacidad para la correcta utilización de los conocimientos médicos enfocados en salud pública, urgencias y medicina familiar en el contexto de las cuatro troncales especialidades troncales: Medicina Interna, Pediatría, Gineco-Obstetricia y Cirugía General. Es una prueba con reactivos en formato de casos clínicos con cuatro opciones y una sola respuesta correcta. En el 2019 la prueba constó de 450 reactivos (incluidos en el idioma inglés) y con una duración de 8 horas, la presente convocatoria aún no especifica la duración ni el número de reactivos, sin embargo, las tendencias en cada año han sido constantes.

El XLIV ENARM se encuentra próximo, la presente pandemia trae incertidumbre y es momento que los aspirantes viven el máximo momento de tensión. Un estudio publicado en la revista del Instituto Mexicano del Seguro Social (que valdría la pena revisar) muestra que el porcentaje promedio de selección para escuelas públicas y privadas hacia el año 2016 es aproximadamente del 25%, con un número creciente entre el número de sustentantes y de plazas con el paso de los años. Para el 2019 más 42, 000 médicos generales sustentaron la prueba para las 27 especialidades de entrada directa, sin embargo, sólo se ofertó un total de 9,480 plazas para médicos nacionales, un número despreciable tomando en cuenta la demanda de los aspirantes.

Romper la barrera entre la fatiga, el estrés y aprovechar al máximo lo que resta de energía

Como orgulloso egresado de la licenciatura de Médico Cirujano de nuestra Casa de Estudios también tuve la dicha de vivir esta situación; se hace presente la ansiedad, los desvelos y la inquietante pregunta: ¿Seré capaz de poder entrar a la especialidad de mis sueños? Lamentablemente no existe libro, curso, programa, fórmula o persona que pueda asegurar ser seleccionado y esto debe estar siempre presente en las profundidades del hipocampo del sustentante. No obstante, creo que existen algunas recomendaciones que pueden ayudar a los nuevos aspirantes a sacar el mayor provecho a estos últimos meses y lograr vencer el muro de los 30 km de este maratón llamado ENARM.

Primera recomendación: Para correr un maratón hay que haberse entrenado diariamente

Si bien ningún consejo es más importante que otro, este primer punto, hace excepción a la regla. De hecho, es el más importante. Nadie puede correr un maratón sin haber corrido antes un medio maratón, una carrera de 10 km o 5 km (aunque seguro debe existir alguien que sí lo haga). Lo mismo sucede en la preparación para el ENARM, se debe tener en mente que el tiempo enfocado previo al examen tan solo es un repaso de lo que ya se estudió durante la carrera, internado y servicio (si aplica). No es posible adquirir todo el conocimiento que se debió haber adquirido durante más de 4 años, sin embargo, con honestidad se puede tener un punto de partida para definir dónde nos encontramos y qué tanto se tiene que afilar la punta de lanza. A pocos meses resulta conveniente detectar puntos débiles con la finalidad de trabajar en ellos y concentrarse en lo que suelen ser los bloques que en proporción son más preguntados: Ginecología y Obstetricia y Pediatría (por la suma de sus reactivos).

Segunda recomendación: Se debe conocer el circuito y tener un plan inteligente para recorrerlo

El modelo “SMART” (Inteligente por sus siglas en inglés) es un acrónimo comúnmente utilizado para establecer objetivos sobre todo en el ámbito de desarrollo personal y que resulta bastante útil particularmente en vísperas del ENARM. El acrónimo hace referencia a “specific”, “measurable”, “achievable”, “time-bound”. Si no se tenía un plan estructurado para este momento no es tarde para hacerlo. Se debe de tener un objetivo específico, medible, realizable y que tenga un límite de tiempo. En este caso se debe definir concretamente a qué especialidad se desea ingresar, evaluarse constantemente mediante simulacros y observar el progreso, ser conscientes del nivel competitivo en el que se encuentra y si se tienen los conocimientos suficientes para obtener el puntaje deseado (algo que puede ser duro de tragar) y finalmente establecer el margen de tiempo que queda para la preparación en cara el examen. En toda preparación existen altibajos, pero los ojos no deben estar separados de la meta.

Tercera recomendación: No hay que compararse con otros corredores, llegar a los 42 km debe ser una meta individual

El ENARM es una evaluación donde muchos aspirantes compiten por un mismo lugar y esto puede generar un sentido de competencia, inseguridad y sobre todo ansiedad. El aspirante debe de evitar a toda costa compararse con otros, todos tienen niveles diferentes de conocimientos con fortalezas y debilidades. El hecho de enfrentar un maratón de 8 horas con 450 preguntas es un logro monumental y si se corre de manera consciente se debe de saber que lo más importante no es en sí llegar a la meta sino todo el camino recorrido (porque hasta de los fracasos se aprende). Uno debe de concentrarse en sí mismo, mejorar en áreas de debilidad y evitar distractores a toda costa, ya que este es el más grande enemigo en la recta final, recuerda que del kilómetro 30 en adelante es muy fácil colapsar y no llegar a donde se desea.

Cuarta recomendación: Respirar adecuadamente y economizar energía para no parar antes de llegar a la bandera

Está bien demostrado que la privación del sueño tiene efectos negativos sobre las pruebas de memoria a largo plazo, las habilidades de lenguaje, en la capacidad de toma de decisiones, entre otras. Y si bien en esta carrera existe un paradigma donde los desvelos tienen que ser la regla más no la consecuencia del estudio efectivo, no dista de ser uno de los aspectos más contraproducentes de cara al ENARM. Por lo tanto, se debe de garantizar a toda costa un adecuado descanso durante la preparación para sacar el mayor provecho a las horas de estudio y la consolidación de la memoria a largo plazo. Un día inclusive quizás una semana antes del examen se debe de suspender todo estudio para despejar la mente y tener toda reserva de energía preparada para enfrentar los reactivos y las largas horas frente al monitor. Los maratonistas profesionales saben que dos días antes del gran día se tiene que parar. ¿Si ellos lo hacen porqué nosotros no?

Recomendación final: Ensayar el maratón es clave para que el verdadero sea sólo otro ensayo

Es muy importante practicar y ponerse en el escenario más apegado al ENARM. Actualmente no hay un estudio que demuestre una correlación entre el número y realización de simulacros con el resultado del examen, aunque es bien sabido que son una excelente herramienta para saber resolver casos clínicos y sobreponerse a la duración y contenido de la prueba. No hay mejor manera de saber cómo se siente correr 42 km más que corriéndolos y no hay mejor manera de conocer debilidades que poniéndose a prueba.

Estas recomendaciones fueron de gran utilidad durante los últimos meses de cara al ENARM, fueron clave para obtener el puntaje y la especialidad que deseaba además de que me permitió ingresar a una institución de gran prestigio a nivel nacional. Es importante estar conscientes que esta prueba no define la calidad de un médico, sin embargo, si se desea realizar un posgrado en este país es necesario dedicarle el tiempo y esfuerzo necesario para llegar a esa meta.

«En la vida hay algo peor que el fracaso: el no haber intentado nada» (Franklin D. Roosevelt)

 

*Fotografía tomada en el mural realizado en mosaico y bajo relieve en mármol del Centro Médico Nacional Siglo XXI en donde se hace homenaje al renacimiento del hospital, después de lo ocurrido el 19 de septiembre de 1985.