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“LAS COSAS DE DIOS PERDURAN” (Hch. 5, 34-42)

Los mismos que decidieron acabar con la vida de Jesús también quieren acabar con la vida de sus seguidores. El Sanedrín después de amonestar a Pedro y a los apóstoles para que no enseñaran la doctrina de Jesús, viendo que éstos eran imparables, quieren matarlos.

La envidia, la rabia y el odio ciegan a los sumos sacerdotes y a los escribas. Pero Gamaliel, un doctor de la ley, invita a los miembros del Sanedrín a reconsiderar y a discernir su decisión. “No se expongan a luchar contra Dios”, es mejor no precipitarse no vaya a ser que se opongan a la voluntad de Dios. Cuántas veces el pecado nos ofusca y nos incapacita para discernir si los acontecimientos que vivimos son voluntad de Dios o no. Y cuántas veces nuestra falta de humildad nos lleva a luchar con Dios. Debemos estar atentos por si el Señor se vale de algún Gamaliel que nos ayude a discernir cuál es la voluntad de Dios sobre nosotros.

“Los apóstoles salieron contentos por haber merecido aquel ultraje por el nombre de Jesús” A pesar de las persecuciones, de los sufrimientos, incluso de los azotes, los apóstoles siguen valientes en su propósito de anunciar el Evangelio de Jesucristo.

Los XXI siglos de existencia de la Iglesia, la comunidad de seguidores de Jesús muerto y resucitado, es una prueba de que lo predicado por los apóstoles es cosa de Dios. Bien sabemos que no todo en nuestra comunidad cristiana es bueno, y que quienes la formamos somos justos y pecadores al mismo tiempo. Pero esta es una prueba más de que Jesús, el Hijo de Dios, sigue en medio de nosotros, sosteniendo a su iglesia. “Yo estaré siempre con vosotros hasta la consumación de los siglos”.

Los cristianos debemos ser otros apóstoles en medio de esta sociedad. Tenemos que anunciar a Cristo sin importarnos ni la persecución ni el sufrimiento que comporta el hecho de ser cristianos. Si Dios está con nosotros… ¿Quién contra nosotros? Seamos valientes y si de verdad nos creemos que Cristo está resucitado no temamos anunciar a Cristo de palabra y de obra.

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