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DEJARSE GUIAR POR EL ESPÍRITU DE DIOS (Jn. 16, 12-15)

Jesús, durante toda su vida pública, siempre buscó hablar a sus discípulos de amor, servicio y compasión, pero cada uno de ellos, y también cada uno de nosotros, entendemos lo que queremos entender, nos fabricamos el contenido de cada uno de los conceptos con mayor o menor aproximación a la verdad, pero sin contenerla.

Nos cuesta mucho trabajo entender el mensaje completo del Maestro. Amor, servicio, compasión, son palabras sencillas de decir, pero conceptos sumamente difíciles de asumir, que están en la raíz y el corazón del mensaje de Cristo.

Será la llegada del Espíritu Santo lo que nos ayudará a dar sentido a todo el contenido en el mensaje de la salvación, y la vida de los cristianos comenzará a estar completa. Y puede que estemos esperando un nuevo Pentecostés, con llamas encendidas sobre nuestras cabezas, abriendo nuestros entendimientos, sin percatarnos que el Espíritu Santo mora ya en nosotros, que solamente es necesario cerrar los ojos para ver la luz verdadera, acallar el ruido del mundo, nuestro propio ruido, que suena dentro de nosotros, para poder escuchar la voz inefable del Espíritu, que lleva dos mil años hablando sin cesar por millones de bocas.

Creer en el Espíritu es reconocer que, como nos dice Jesús hoy, hubo muchas cosas que no están en el Evangelio porque los discípulos no estaban entonces, y siguen sin estar ahora, con fuerza suficiente para poder entenderlas, practicarlas y vivirlas. Eso le corresponde al Espíritu que es quien nos guiará a la verdad plena. Y creer no es sólo reconocerlo, sino vivir de tal forma que podamos recibir el Espíritu; y, una vez que lo tenemos, lograr que se sienta tan a gusto que no nos abandone, para poder conducirnos y guiarnos por sus dones.

Es necesario que nos paremos, que “reseteemos” nuestra mente y reiniciemos nuestra programación libre de adherencias extrañas y plenamente abierta a escuchar el mensaje que desde el principio de los tiempos el Espíritu de Dios susurra para todos y cada uno de los hombres.

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