{"id":396,"date":"2021-10-19T11:04:28","date_gmt":"2021-10-19T16:04:28","guid":{"rendered":"https:\/\/www.univa.mx\/agora\/2021\/10\/19\/cronica-coco-chanel\/"},"modified":"2021-10-19T11:04:28","modified_gmt":"2021-10-19T16:04:28","slug":"cronica-coco-chanel","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.univa.mx\/agora\/cronica-coco-chanel\/","title":{"rendered":"Cr\u00f3nica: Coco Chanel"},"content":{"rendered":"<p><em><strong>Mtro. Jos\u00e9 Daniel Meza Real \u2022 Coordinador de Calidad Acad\u00e9mica del Sistema UNIVA<\/strong><\/em><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Las luces bajas de una taberna pudieron haber simulado un lugar lleno de romanticismo en una peque\u00f1a ciudad francesa, pero eran opacadas por la verbena de borrachos y prostitutas que llamaban la atenci\u00f3n de la gente con sus risas escandalosas. En el fondo de aquel antro un joven se sentaba frente al piano e inesperadamente aparec\u00eda una mujer, sonrojada por la adolescencia que brotaba en sus mejillas e incre\u00edblemente llamativa, no por su belleza sino por su vestimenta que evidentemente contrastaba con la de cualquier otra mujer en el lugar y que provocaba en los caballeros, miradas morbosas seguidas de una profunda verg\u00fcenza al ser vistos por esta peque\u00f1a doncella. El joven comenzaba a tocar la \u00fanica canci\u00f3n que conoc\u00eda \u201cQui qu&#8217;a vu Coco?\u201d mientras ella con una coreograf\u00eda b\u00e1sica y apenas ensayada lo acompa\u00f1aba con su voz y unas cuantas sonrisas coquetas. Al terminar su presentaci\u00f3n apenas se escuch\u00f3 un peque\u00f1o rumor de aplausos de algunos hombres que hab\u00edan ya perdido la compostura, y mientras pasaba un sombrero por entre las mesas juntando monedas; un par de militares la llamaron a su mesa. M\u00e1s por la b\u00fasqueda de una propina que por un gusto de conocerlos accedi\u00f3 a acercarse.<\/p>\n<p>-Cu\u00e9ntame de ti \u2013 comenz\u00f3 a cuestionar uno de ellos.<\/p>\n<p>Fue hasta ese momento que aquel hombre se percat\u00f3 que la mirada inocente que hab\u00eda visto en su actuaci\u00f3n no era m\u00e1s que eso, una actuaci\u00f3n; con una expresi\u00f3n dura, seria y penetrante la chica respondi\u00f3:<\/p>\n<p>-Me llamo Gabrielle.<\/p>\n<p>El hombre ante aquella dureza se sinti\u00f3 intimidado, se incorpor\u00f3 en su asiento y solo se limit\u00f3 a felicitarla por su interpretaci\u00f3n. Pero el otro hombre que observaba divertido la escena estaba fascinado ante semejante dama, tom\u00f3 un cigarrillo y sin dirigirle la mirada le dijo:<\/p>\n<p>-No me gusta el nombre de Gabrielle, es muy serio, desde hoy te llamar\u00e1s como tu canci\u00f3n Coco.<\/p>\n<p>-Le repito que mi nombre es Gabrielle, Gabrielle Chanel \u2013 contest\u00f3 haciendo un adem\u00e1n de levantarse.<\/p>\n<p>Aquel hombre sin inmutarse la volte\u00f3 a ver con una sonrisa y le dijo -y el m\u00edo es Etienne Balsan, perm\u00edtame invitarle una copa mi querida Coco.<\/p>\n<p>Esa noche ella le cont\u00f3 un poco de su pasado, mencionando una madre que muri\u00f3 en labor de parto, as\u00ed como un padre rico y bondadoso que viaj\u00f3 a Am\u00e9rica en busca de fortuna.<\/p>\n<p>Sin embargo, todo era mentira, la realidad es que Gabrielle Chanel naci\u00f3 en una familia que viv\u00eda en la total pobreza y su madre hab\u00eda muerto, pero fue cuando ella ten\u00eda doce a\u00f1os, gracias a una vida de maltratos propinados por su padre que m\u00e1s all\u00e1 de ser un prominente empresario, solo era recordado como un comerciante ambulante alcoh\u00f3lico y que, tras la muerte de su esposa, abandon\u00f3 a sus hijas en el orfanato romano de Aubazine donde ella experiment\u00f3 el verdadero dolor del abandono.<\/p>\n<p>Su carrera comenzaba, pero no era en ese lugar de mala muerte y mucho menos en el mundo de la m\u00fasica, ese era s\u00f3lo un trabajo que complementaba su oficio de tiempo completo como costurera y ayudante de sastre en una pa\u00f1er\u00eda de la comunidad de Moulins de Allier.<\/p>\n<p>Balsan qued\u00f3 impactado ante aquella dama determinada e inteligente que no se dejaba llevar por las reglas de la sociedad ni siquiera en su estilo alejado de los vestidos anchos y los sombreros atestados de adornos.<\/p>\n<p>Al d\u00eda siguiente aquel hombre adinerado la busc\u00f3 en la pa\u00f1er\u00eda y Coco nunca admiti\u00f3 lo enamorada que estaba de \u00e9l y bajo la excusa de que era \u00e9l lo que le conven\u00eda para mejorar su vida, en poco tiempo se encontraba viviendo en un gran castillo rodeada de sirvientes y dedicando su tiempo a las fiestas, reuniones sociales y carreras de caballos.<\/p>\n<p>Con su nueva vida, el adinerado burgu\u00e9s intent\u00f3 comprarle vestidos para que se presentara ante la comunidad, sociedad de personas adineradas y de alta clase, pero todos sus esfuerzos fueron en vano, ya que ella como lo hab\u00eda hecho siempre, se confeccionaba su propia ropa tomando pantalones y camisas de hombre para crear obras maestras poco valoradas para su \u00e9poca. Sin embargo, ese estilo \u00fanico comenz\u00f3 a llamar la atenci\u00f3n de las mujeres que la ve\u00edan en las fiestas y reuniones y comenzaron a pedirle consejos para adornar o mejor dicho \u201cdesadornar\u201d sus sombreros. Esto comenz\u00f3 a ser cada vez m\u00e1s frecuente al punto de que incluso las antiguas amantes de Balsan iban a la residencia exclusivamente a visitarla.<\/p>\n<p>Una ma\u00f1ana despert\u00f3 y sin mayor complejo sali\u00f3 de su habitaci\u00f3n adornada por un pijama de seda perteneciente a Etienne; planeaba ir a tomar un poco de caf\u00e9 y fumar un cigarrillo en un sof\u00e1 dentro de un estudio que se llenaba de la luz proveniente de un gran ventanal que ofrec\u00eda una vista espectacular del gran campo arbolado detr\u00e1s de la mansi\u00f3n. Al entrar se sorprendi\u00f3 de ver la figura de un joven, escogiendo algunos de los libros que ah\u00ed se encontraban, y sin el menor intento de pasar desapercibida, pero tampoco con la intenci\u00f3n de entablar una conversaci\u00f3n, s\u00f3lo se sent\u00f3 en el sill\u00f3n. Aquel hombre se percat\u00f3 de su presencia y al girar ocurri\u00f3 algo en el pecho de Coco, al cruzarse sus miradas sinti\u00f3 como se le revolv\u00eda el est\u00f3mago y sus latidos corr\u00edan cual caballo desbocado, se qued\u00f3 congelada ante aquellos misteriosos ojos azules. Ambos permanecieron inm\u00f3viles, abstra\u00eddos completamente en ellos mismos mientras los segundos pasaban sin que una sola palabra saliera de sus bocas. De repente \u00e9l pareci\u00f3 despertar de un trance, se acerc\u00f3 a la dama y dijo:<\/p>\n<p>-Mademoiselle, creo que no nos conocemos soy Arthur Capel.<\/p>\n<p>-Hola, monsieur Arthur, Gabrielle Chanel.<\/p>\n<p>En ese momento se asom\u00f3 por la puerta Balsan y sin percatarse del momento que interrump\u00eda tan abruptamente, grit\u00f3 -\u201cBoy\u201d \u00bfcu\u00e1nto m\u00e1s te vas a tardar?- y mientras caminaba apresurado por la habitaci\u00f3n agreg\u00f3 \u2013 oh veo que ya conociste a Coco, disc\u00falpala por su facha, no he logrado que se vista como una mujer normal de este siglo, \u00bfvienes o no?<\/p>\n<p>El joven ingl\u00e9s asinti\u00f3 con la cabeza y justo al pasar frente a ella se detuvo un momento, la mir\u00f3 a los ojos, sonr\u00edo y con un susurro le dijo:<\/p>\n<p>-Vous \u00eates une femme tr\u00e8s \u00e9l\u00e9gant.<\/p>\n<p>El romance entre Gabrielle y Arthur fue algo inevitable y aunque el ingl\u00e9s no ten\u00eda una ascendencia aristocr\u00e1tica era un reconocido jugador de polo que aparte se dedicaba al negocio de las minas de carb\u00f3n con bastante \u00e9xito. Juntos se fueron de vacaciones a Par\u00eds, un viaje que le mostr\u00f3 a Coco el verdadero significado del amor y sobre todo pudo conocer la vida de aquella ciudad, por lo que regres\u00f3 con la determinaci\u00f3n de que ser\u00eda ah\u00ed donde quer\u00eda vivir.<\/p>\n<p>Despu\u00e9s del viaje la vida en el castillo se volvi\u00f3 para ella rutinaria, aburrida y sin prop\u00f3sito, aunque nada hab\u00eda cambiado realmente, pero algo distinto se anidaba en su coraz\u00f3n, un impulso, una nueva determinaci\u00f3n para su vida.<\/p>\n<p>Una tarde mientras Balsan jugaba billar con Boy, ella se acerc\u00f3 decidida y le dijo que se iba a Par\u00eds, que quer\u00eda que le ayudara a poner una tienda de sombreros donde ella dise\u00f1ar\u00eda. Naturalmente \u00e9l se neg\u00f3 burl\u00e1ndose de la idea de que ella trabajara y argumentando que no ten\u00eda la necesidad de hacerlo, pero \u00e9l no entend\u00eda que esa necesidad exist\u00eda, pero no era econ\u00f3mica y que nadie iba a poder apagar el fuego en su interior que la llamaba a hacer lo que ella quisiera sin importarle si romp\u00eda con las \u201creglas sociales\u201d hechas para las mujeres de esa \u00e9poca.<\/p>\n<p>Finalmente, Balsan accedi\u00f3 a prestarle la planta baja de uno de sus departamentos en Par\u00eds para que pusiera su taller de sombreros, sin embargo, gracias al apoyo de Capel, en 1910 abri\u00f3 la hist\u00f3rica \u201cMansion Chanel\u201d en la 21 de la rue Cambon.<\/p>\n<p>Ah\u00ed en Par\u00eds ten\u00edan su peque\u00f1o nido de amor y comenzaron a frecuentar juntos c\u00edrculos de la alta sociedad donde sus sombreros eran cada vez m\u00e1s solicitados.<\/p>\n<p>Tres a\u00f1os despu\u00e9s, decidi\u00f3 expandirse m\u00e1s all\u00e1 de los sombreros y compartir el estilo que la hab\u00eda caracterizado durante toda su vida. En 1913 abri\u00f3 en el balneario de Deauville, que era el centro de la sociedad aristocr\u00e1tica, una casa de moda donde incluy\u00f3 ropa femenina y el estilo que ella misma representaba, con vestidos c\u00f3modos, telas como el jersey que hasta ese momento solo se usaba para camisas de hombre y elimin\u00f3 los excesivos adornos y por supuesto los molestos e inc\u00f3modos cors\u00e9s. Sin duda fue un gran \u00e9xito y en menos de tres a\u00f1os hab\u00eda triplicado sus ganancias.<\/p>\n<p>Con el dinero abri\u00f3 una tercera tienda en la comunidad de Biarritz y en poco tiempo Chanel ya ten\u00eda a su cargo a m\u00e1s de 300 personas, no solo confeccionando ropa sino cambiando el estilo de las mujeres en la sociedad europea.<\/p>\n<p>Su fama, su fortuna y su carrera en general, iban ascendiendo de manera acelerada y ella era realmente feliz, ten\u00eda todo lo que siempre so\u00f1\u00f3, era reconocida por la alta sociedad y se codeaba con un sin n\u00famero de personalidades del mundo de la moda, artistas y empresarios de todo Francia. Sin embargo, su vida dio un peque\u00f1o vuelco, cuando despu\u00e9s de 8 a\u00f1os de relaci\u00f3n con Capel, comenz\u00f3 a distanciarse abruptamente, hasta que un d\u00eda le anunci\u00f3 que se casar\u00eda, pero no con ella sino con lady Diana Wyndham, la joven hija de lord Ribblesdale, por cuestiones de conveniencia econ\u00f3mica.<\/p>\n<p>La ruptura fue un golpe fuerte, pero en ese momento estaba en el mayor auge creativo de su carrera por lo que esto le afect\u00f3 s\u00f3lo de manera positiva dedicando el mayor tiempo posible que sus pensamientos le permitieran a trabajar.<\/p>\n<p>Sin embargo, ese dolor dur\u00f3 tan poco como la felicidad matrimonial de Boy Capel, en poco tiempo estaba tan aburrido de su esposa, que regres\u00f3 a Par\u00eds a buscar a Coco.<\/p>\n<p>Mientras ella se encontraba revisando vestidos entre el tumulto de sus colaboradoras, la atenci\u00f3n de todas se dirigi\u00f3 hacia la puerta y al voltear, se top\u00f3 con aquella mirada\u2026 instant\u00e1neamente como un rayo de luz en la desesperante oscuridad, todo aquel dolor, todo el sufrimiento desapareci\u00f3 y ella una vez m\u00e1s no pudo evitar que sus mejillas se sonrojaran, su rostro traicion\u00f3 su orgullo, esbozando una inevitable sonrisa. Naturalmente se reconciliaron.<\/p>\n<p>Siguieron frecuent\u00e1ndose como antes y para la navidad de 1919, Arthur tuvo que hacer un viaje a la ciudad de Cannes donde se encontrar\u00eda con su esposa, cada despedida entre los dos amantes era triste, pero a la vez llenaba a Coco de una emoci\u00f3n indescriptible por la espera de su regreso. Esa misma noche mientras sal\u00eda del cine con algunos amigos, una conocida se acerc\u00f3 a ella con el rostro desencajado, Chanel sin saber a\u00fan que pasaba sinti\u00f3 un escalofr\u00edo.<\/p>\n<p>-Boy tuvo un accidente en la carretera.<\/p>\n<p>&#8211; \u00bfY est\u00e1 en el hospital?- pregunt\u00f3 Coco con la voz entrecortada.<\/p>\n<p>-No- respondi\u00f3 su amiga mientras comenzaba a llorar.<\/p>\n<p>Justo en una curva cerrada camino a Cannes una llanta se revent\u00f3 en el auto de Arthur y lo hizo volcar. El carro qued\u00f3 hecho trizas y tan solo acompa\u00f1ada por su chofer, Coco se dirigi\u00f3 al lugar del accidente y ah\u00ed se qued\u00f3 durante horas\u2026 llorando sin consuelo.<\/p>\n<p>\u201c\u00a1Al perder a Boy lo perd\u00ed todo! Con \u00e9l pod\u00eda ser yo misma y \u00e9l no quer\u00eda que cambiara. Para m\u00ed, fue un padre, un hermano, toda mi familia\u201d.<\/p>\n<p>A pesar de que durante el resto de su vida tendr\u00eda muchos m\u00e1s amantes, entre los que se encontraban pr\u00edncipes, m\u00fasicos, poetas y empresarios, el dolor de haber perdido a su Boy ser\u00eda como una sombra que siempre la acompa\u00f1ar\u00eda, dej\u00e1ndola imposibilitada de vivir de nuevo la compa\u00f1\u00eda de cualquier otro amor.<\/p>\n<p>Sin embargo, estaba en el pleno apogeo de su carrera y ella, como la mujer fuerte e independiente que siempre hab\u00eda sido, no pod\u00eda darse el lujo de dejar de trabajar en su carrera a pesar del dolor que sent\u00eda.<\/p>\n<p>En 1921 con la ayuda del qu\u00edmico y perfumista Ernest Beaux escogi\u00f3 una fragancia en la que entraban 80 ingredientes, produciendo un perfume que se distingu\u00eda de los de entonces y que se convirti\u00f3 no s\u00f3lo en un \u00e9xito rotundo a nivel mundial, sino tambi\u00e9n en un verdadero cl\u00e1sico: el Chanel No. 5.<\/p>\n<p>La marca Chanel estaba en el pin\u00e1culo de la moda, Coco Chanel era reconocida como la grande de los negocios y la pionera del nuevo estilo europeo, pero ni eso pudo contraponerse a la ca\u00edda de la bolsa norteamericana en 1929 y se tuvieron que cerrar una cantidad impresionante de tiendas, al punto que Coco tuvo que dejar las casas de moda para aceptar una negociaci\u00f3n con la productora cinematogr\u00e1fica MGM para dedicarse \u00fanica y exclusivamente a vestir a las estrellas del cine en sus diversas producciones.<\/p>\n<p>En 1954 a sus 71 a\u00f1os y despu\u00e9s de haber lidiado con un sinf\u00edn de peripecias personales y pol\u00edticas con la Segunda Guerra Mundial, decidi\u00f3 reabrir su casa de modas, ni la edad, ni los reumas, ni la artritis hab\u00edan podido apagar su llama y tal como le pasara en la \u00e9poca de Etienne Balsan, estaba hastiada, aburrida y enfadada de su rutina, en la que solo se dedicaba a disfrutar de su riqueza, de sus lujos y de la vida en sociedad. Ten\u00eda que ocupar su tiempo trabajando, dise\u00f1ando y haciendo lo que m\u00e1s le gustaba que era cambiar a la sociedad femenina, ser un ejemplo para todas las mujeres de fuerza, de inteligencia y creatividad, ense\u00f1ar al mundo que la mujer es el sexo fuerte y que no hay nada que pueda detenerla para lograr cualquier cosa que se proponga. Channel transform\u00f3 a aquella mujer que adornada cual pastel con grandes vestidos, plumas, flores y que ten\u00eda la funci\u00f3n de ser un mero accesorio decorativo para el hombre, en mujeres fuertes, inteligentes, trabajadoras, emprendedoras, pero sobre todo con una elegancia que intimidaba y dejaba boquiabierto a cualquiera.<\/p>\n<p>Un 10 de enero de 1971, era domingo el d\u00eda que Coco siempre hab\u00eda aborrecido, era una ma\u00f1ana fr\u00eda y nublada, sin embargo, decidi\u00f3 salir a dar un paseo con su amiga Claude Baillen, al regresar al hotel Ritz que era donde viv\u00eda en ese entonces; fatigada entr\u00f3 a la habitaci\u00f3n y su rostro estaba p\u00e1lido, se recost\u00f3 en su cama y sin voltear a ver a su amiga solo dijo: \u201cMira, as\u00ed es como se muere\u201d y en un suspiro dej\u00f3 este mundo inmortaliz\u00e1ndose como la gran leyenda de la moda y la liberaci\u00f3n femenina.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Mtro. 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