Skip to main content

José Alejandro Domínguez Islas · Estudiante de UNIVA Guadalajara

 

En el cine, la conversación previa y posterior a la visualización de una película puede llegar a estar en dos lados opuestos. Desde los pensamientos o juicios iniciales, hasta la resolución y entrega que tiene uno con la obra. Sin embargo, en la actualidad estos aspectos ya no importan para muchos éxitos taquilleros (y no tan taquilleros), dado un fenómeno que, con cada estreno, toma más fuerza en esta industria: el postcine.

Juan Pablo Meneses, escritor y periodista chileno, publica en su libro Niños Futbolistas, sobre el postfutbol, describiendo el fenómeno en dicho deporte en el que lo que menos importa es el partido, los goles, o cualquier jugada de esos 90 minutos de intensidad. Lo relevante será lo que sucede fuera de la cancha.

Desde Cristiano Ronaldo retirando un producto de Coca-Cola y el famoso grito de felicidad que expresó cuando ganó el Balón de Oro en 2014, hasta la historia de Lionel Messi, que aún con destrezas demostradas en la cancha, para muchos, su historia en como llega a ser fichado en el Club Barcelona tendría más peso mediático.

En la cinefilia, pasa algo similar. Al ver una cinta, sobre todo blockbuster, previo al estreno existe un mar de información sobre expectativa, teorías y hasta rumores. Ni siquiera la publicidad para la película llega a ser tan invasiva, es ahora, la publicidad gratuita que generamos con cada vídeo o publicación en la que ni siquiera se habla de la película, sino de lo que está alrededor de ella.

El exponente más grande a la fecha sigue siendo el de Spider-man: No Way Home, que incluso un año antes de su estreno, ya estaba en boca de los medios por confirmar actores de películas pasadas del arácnido, reunidos para esta entrega. Rumores de participación de otros personajes, filtraciones del guion, entrevistas al talento respecto a suposiciones, generaron un ruido mediático como antes no se había visto. Y en el momento del estreno, muchas personas fuimos a comprobar lo que ya sabíamos, sin tener entonces una expectativa o emoción por la propia película, su mundo, sus personajes ya introducidos, sino por rumores y otro tipo de expectativa.

Y desde ese suceso, como si fuera efecto domino, el fenómeno siguió.

Para Doctor Strange: Multiverse of Madness, no importaba realmente el protagonista. De lo que más se habló, fueron de las teorías, de los personajes de otros multiversos que podrían aparecer. Lightyear generó mucha más conversación a raíz de la confirmación de una escena con un beso lésbico, desde debates si era o no correcto mostrarlo, la supuesta censura de algunos cines, la prohibición de distribución en varios países, y comentarios homofóbicos, todo fue mucho más relevante que la propia película.

  1. para terminar, hasta la secuela de Minions, fue víctima de una peculiar tendencia originada en la red social TikTok, donde se veía a un grupo de chicos vestidos con trajes elegantes listos para ver dicha película. Lo que parecía un vídeo de broma, se convirtió en un fenómeno que si se vivió en salas de cine.

Para el espectador del postcine, la película por sí sola es lo de menos. La conversación surgirá previa a la cinta por factores que son ajenos a sus valores de producción, sino a procesos de marketing, suposiciones, y las nuevas narrativas que nosotros como consumidores creamos y difundimos, principalmente en internet.

El fenómeno resulta conveniente para el mundo de la mercadotecnia y atractivo para audiencias, mientras los esfuerzos de los estudios más taquilleros podrían ir al mínimo, sabiendo que desde la producción hasta la distribución, tendrían todo asegurado en esta nueva forma de consumir cine.

Comunicación Sistema UNIVA

Author Comunicación Sistema UNIVA

More posts by Comunicación Sistema UNIVA

Dejar un comentario.